Marc-André ter Stegen, portero del Fútbol Club Barcelona, ha hecho una de las mejores temporadas bajo palos que se han visto nunca en la historia de la Liga. El alemán está cerca de batir varios récords: el portero menos goleado en una Liga, el que más veces ha dejado la portería a cero y el que tiene el mejor coeficiente del Trofeo Zamora. O como mínimo esta era la sensación justo antes de que los azulgranas se convirtieran matemáticamente en campeones, puesto que, desde que el Barça aflojó en el RCDE Stadium después de marcar el cuarto gol, Ter Stegen ha encajado seis dianas en menos de tres partidos. El Espanyol le marcó dos tantos al final del duelo, la Real Sociedad dos más y este martes el Valladolid ha hecho lo mismo.
Los datos históricos de Ter Stegen peligran
Ahora mismo, Ter Stegen se encuentra con 25 porterías a cero, a solo una de las 26 de Paco Liaño del Deportivo de la Coruña en la temporada 1993-1994 y ha encajado 17 goles, solo uno menos que el mismo Liaño y que Jan Oblak con el Atlético de Madrid la temporada 2015-2016. Es decir, si Ter Stegen no encaja ningún gol en los dos partidos que le quedan en el Barça se convertirá en histórico, pero las sensaciones no son buenas. Se puede decir que sus compañeros no son buenos aliados en este sentido. No solo porque se hayan soltado y el equipo haya encajado muchos más goles, sino porque esta temporada no ha habido ningún jugador que le haya marcado tantos goles como sus propios compañeros. Este curso, el Barça ha encajado tres tantos en propia portería.

El entrenador Xavi Hernández, viendo el panorama, sustituyó a Ter Stegen antes del minuto 60 en el partido contra el Valladolid. Esto hace que los goles encajados en este duelo no le computan, según dice la normativa del Trofeo Zamora, pero superar récords de este modo sería poco legítimo y cuestionable. Es decir, si Ter Stegen quiere ser considerado sin reproches el portero con menos goles encajados en una Liga y con más porterías a cero en una temporada de competición doméstica, tiene que intentar no recibir ningún gol en los dos partidos que le quedan por delante al Barça contra el Mallorca y contra el Celta.