El Fútbol Club Barcelona publicará en las próximas horas las declaraciones del presidente Joan Laporta respecto al posicionamiento oficial de la entidad blaugrana en relación con la brutal agresión policial que sufrió un joven aficionado del Barça que llevaba una estelada en el Estadio Martínez Valero de Elche. Fuentes del club aseguran a Món Esport que este comunicado del presidente servirá para marcar el posicionamiento «claro» y «unánime» que ha habido en todo momento en las altas esferas de la entidad blaugrana respecto a este caso. Así pues, próximamente se sabrá qué hará el Barça con esta agresión policial, así como con el homenaje a los campeones del Mundial de fútbol con la selección española, previsto para este jueves en el debut en la Liga en el Spotify Camp Nou, y que se ha convertido en muy polémico a raíz de este caso de la estelada.
El Barça ya ha condenado los hechos
Cabe recordar que, desde el primer momento, el Barça apoyó al joven aficionado que fue golpeado por llevar una estelada y condenó los hechos con rotundidad. El club blaugrana emitió un comunicado en el que era muy contundente al respecto: «El Fútbol Club Barcelona condena el uso desproporcionado de la fuerza contra socios y aficionados del club durante los hechos ocurridos ayer en los alrededores del estadio Martínez Valero, en la previa del partido de Liga disputado ante el Elche». Además, el Barça también defendió que la estelada es un símbolo que debe respetarse en el marco de la libertad de expresión: «El Fútbol Club Barcelona lamenta que, una vez más, agentes de la Policía requisaran banderas esteladas a aficionados blaugrana. La estelada es un símbolo legal y su exhibición constituye una manifestación legítima de la libertad de expresión y no puede ser considerada, por sí misma, una incitación al odio o a la violencia».

Cabe recordar que el caso está sujeto a varias investigaciones, tanto desde el Ministerio del Interior, como desde la Delegación del Gobierno español en el País Valenciano. Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, ha reconocido que la Policía Nacional hizo un «posible uso desproporcionado de la fuerza». Por su parte, la Generalitat de Catalunya ha asegurado que los agentes requisaron las esteladas por «voluntad propia» y que no seguían órdenes.


