La previa del debut del Fútbol Club Barcelona en la Liga en el Estadio Martínez Valero de Elche estuvo marcada por unos incidentes entre la Policía Nacional y aficionados blaugranas. Varios seguidores han denunciado que los agentes requisaron esteladas y otras banderas con simbología catalanista antes del acceso al estadio y que posteriormente se produjeron cargas policiales. Las imágenes de uno de los episodios, grabadas por aficionados presentes en la zona, se han difundido en las redes sociales y han provocado reacciones políticas y del mismo club blaugrana.
Esto ha pasado en los alrededores del Estadio Martínez Valero. Detenido un aficionado del barça. 👀
— 🕹AdamElx🕹 ♥40♥ (@Adamelx) August 23, 2026
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En uno de los vídeos se puede ver cómo los agentes retiran una estelada a un joven y lo apartan de la cola de acceso al campo. Posteriormente, el seguidor reacciona ante los agentes y la situación acaba con una intervención policial en la que varios policías lo reducen y le propinan golpes de porra. Una vez en el suelo, el joven sigue recibiendo golpes mientras es inmovilizado. Según las informaciones publicadas sobre los hechos, al menos un aficionado fue detenido y otros seguidores denunciaron haber recibido golpes durante las cargas. Algunos aficionados tuvieron que ir a un centro hospitalario después de las cargas policiales que se produjeron en los alrededores del estadio.
El Barça condena la actuación policial
El Barça ha reaccionado a los incidentes con un comunicado en el que considera «desproporcionada» la actuación policial. La entidad blaugrana ha condenado «el uso desproporcionado de la fuerza contra socios y aficionados del club» durante los incidentes producidos en los alrededores del Martínez Valero antes del partido. El Barça también ha puesto el foco en la retirada de las esteladas. El club considera que se trata de un símbolo legal y que su exhibición constituye un «ejercicio legítimo de la libertad de expresión», siempre que no haya ninguna conducta asociada de incitación al odio o la violencia. La entidad ha lamentado que, una vez más, agentes policiales hayan requisado esteladas a aficionados blaugranas. El club ha asegurado que queda «a la espera de las correspondientes explicaciones sobre los hechos» y que se reserva «el derecho de emprender las actuaciones que considere oportunas» para defender la integridad, los derechos y la libertad de expresión de sus socios y aficionados.
Junts y Esquerra piden explicaciones a Interior
Los incidentes también han llegado al Congreso. Junts ha anunciado que formulará preguntas al Ministerio del Interior para conocer cuál era la base legal concreta que permitía a los agentes ordenar la retirada de las esteladas. El partido también quiere saber si había instrucciones específicas sobre estos símbolos y si se ha identificado a los agentes que intervinieron en la reducción del seguidor. La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha denunciado lo que considera un caso de «abuso y maltrato». Nogueras ha ofrecido también apoyo jurídico al joven afectado y ha pedido que se denuncien los hechos para determinar las posibles responsabilidades de los agentes.
Esquerra Republicana también ha reclamado una investigación inmediata. Los republicanos consideran que el requisamiento de las esteladas y la actuación policial contra los aficionados «plantean dudas sobre la proporcionalidad del operativo» y piden aclarar si la intervención se ajustó a los principios de proporcionalidad y respeto a los derechos fundamentales.
La CUP también carga contra la actuación policial
La CUP se ha sumado a las críticas. El secretario general de la formación, Non Casadevall, ha calificado las imágenes de «escalofriantes» y ha acusado al gobierno español de haber permitido una actuación policial violenta contra un joven que llevaba una estelada. «Ayer veíamos como el gobierno más progresista de la historia enviaba a la policía española a apalear a un joven por llevar una estelada», ha afirmado Casadevall. El dirigente de la CUP también ha aprovechado los incidentes para denunciar lo que considera una ofensiva contra los símbolos y la lengua catalanes en el País Valencià.


