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Álvaro Puche, entrenador: «Para cardio y potencia, cuestas; para fuerza, la sentadilla es la opción más interesante»

¿Alguna vez te has preguntado cuál es el secreto detrás de esos cuerpos en forma que ves en la calle o en las redes? Quizás ya sabes que subir cuestas es un ejercicio viral por sus beneficios, pero es probable que estés pasando por alto una parte imprescindible del rompecabezas.

No se trata solo de añadir más carga a tu rutina, sino de hacer que el movimiento inteligente sea parte de tu vida. (Sí, nosotros también alucinamos con la sencillez del método que te traemos). La clave para desbloquear una auténtica transformación metabólica y muscular podría estar en la combinación de dos prácticas que ya conoces, pero que nunca habías entendido así.

El entrenador Álvaro Puche lo tiene clarísimo: si quieres un cardio explosivo y una potencia descomunal, las cuestas son la respuesta. Pero si tu objetivo es la fuerza pura y la hipertrofia muscular, entonces la sentadilla es la opción más interesante. No es necesario elegir, sino combinarlas de forma estratégica para maximizar cada minuto de tu entrenamiento.

El secreto para un metabolismo imparable

Caminar en pendiente es un truco poderoso que muchos subestiman. Mejora drásticamente toda tu cadena muscular posterior —glúteos, isquiotibiales, gemelos— y fortalece los músculos estabilizadores del tronco. Es un ejercicio excepcional para el sistema cardiovascular y para desarrollar la potencia muscular, ya que te permite trabajar con una intensidad elevada.

Pero atención, porque esto no significa que la sentadilla quede en un segundo plano. Este ejercicio de fuerza es un auténtico todoterreno que involucra muchos más grupos musculares de manera global. Es imprescindible para lograr una sobrecarga progresiva efectiva y construir una base sólida de fuerza en el tren inferior, que es crucial para tu salud general.

Si complementamos los niveles de fuerza y el desarrollo muscular que pueden dar las sentadillas con el trabajo cardiovascular y de potencia muscular que puede dar subir una cuesta a intervalos y con intensidad es una bendición. Dos veces por semana sentadillas y dos veces por semana entrenamiento interválico supone cuatro días por semana de un trabajo orientado en miembros inferiores, donde hay el 70% de la masa muscular total del cuerpo. Esto metabólicamente hablando hará que la persona esté sana. Y físicamente hablando, respecto a ejercicio físico, estará perfecta.

Desmontando mitos: la verdad sobre quemar grasa

En la era de las redes sociales, el mensaje de que caminar en pendiente ayuda a quemar más grasa se ha hecho viral con una facilidad sorprendente. Pero cuidado, esta es una simplificación de un proceso mucho más complejo. Álvaro Puche nos aclara que no siempre se quemará más grasa directamente; lo que sí hace el ejercicio en pendiente es estimular más la quema de calorías en general.

La mayoría de estas calorías, al ser una intensidad más elevada que en plano, se obtienen principalmente de los hidratos de carbono, no directamente de la grasa. (¡Un error común que te puede hacer perder el tiempo!). Eso sí, el incremento del consumo metabólico basal a medio y largo plazo sí que acaba por mejorar tu composición corporal de manera definitiva.

Y aquí viene el truco definitivo para las cuestas: no necesitas una montaña ni una cinta de correr con inclinación infinita. Basta con caminar a intervalos por esa calle de tu barrio con pendiente. El entrenador recomienda una inclinación de entre el 8% y el 15% para que sea exigente pero te permita mantener una postura correcta. Lo importante es hacer intervalos de alta intensidad, no caminar continuamente durante media hora.

La inclinación debe ser de entre el 8 y el 15% para que sea lo suficientemente exigente pero no tanto que impida cuidar la postura. Lo más interesante es plantear esta subida de cuestas a intervalos de alta intensidad más que hacerlo de forma continua. Subiendo 20 minutos seguidos la persona tiende a degradar su postura: los hombros se cierran, flexiona el torso y la calidad de la pisada comienza a empeorar. En lugar de media hora caminando en pendiente es mejor planificar intervalos.

La combinación definitiva que nadie te había contado

La planificación inteligente de las cuestas, combinada con las sentadillas, te dará unos beneficios más que notables. Sube una cuesta de 80 o 100 metros a tu máxima velocidad segura (sin agarrarte) durante aproximadamente un minuto, y luego baja la pendiente recuperando con control. Repite este ciclo de seis a ocho veces, dos días por semana. Esto te proporcionará un estímulo metabólico suficiente para obtener beneficios reales.

Recuerda que el objetivo no es elegir entre la cinta de correr, la calle o las pesas, sino entender cómo funciona tu cuerpo. La solución definitiva es combinar la potencia cardiovascular de las cuestas a intervalos con la fuerza estructural de las sentadillas. Esto reactivará tu metabolismo y protegerá el 70% de tu masa muscular, garantizando una salud óptima.

Así que ya lo sabes, busca esa pendiente en tu barrio, haz tus sentadillas y no te olvides de la regla de oro que nos da Álvaro Puche: primero muévete bien, luego muévete mucho. Es el momento de actuar y transformar tu cuerpo de la manera más eficiente posible, ¿no crees?

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