El Futbol Club Barcelona ha conseguido una nueva victoria importante en el campo del Getafe CF (0-2), un triunfo que ha dejado la Liga prácticamente sentenciada gracias a los goles de Fermín López y Marcus Rashford. El equipo ha sabido competir en un escenario incómodo y ha dado un paso casi definitivo hacia el título, ampliando la ventaja hasta los once puntos cuando solo quedan cinco jornadas. A pesar del resultado, el partido no ha sido especialmente fluido en ataque. El conjunto blaugrana ha controlado la posesión, pero se ha encontrado con un rival muy cerrado y agresivo, lo que ha provocado una circulación lenta y con pocas ideas en los metros finales. En este contexto, algunos jugadores han destacado por su eficacia, pero otros han dejado dudas evidentes. Uno de los nombres propios del partido ha sido Roony Bardghji, quien ha sido señalado como el gran punto débil ofensivo. El joven extremo no ha logrado aportar la profundidad ni el desequilibrio que se esperaba en ausencia de Lamine Yamal. Lejos de ser un revulsivo, ha evidenciado una falta de fluidez en ataque que ha condicionado muchas acciones del Barça.
Bardghji ha recibido en banda, pero en demasiadas ocasiones ha optado por jugar hacia atrás o contemporizar en lugar de encarar a su defensor. Esta falta de atrevimiento ha sido especialmente visible en situaciones de uno contra uno, donde no ha generado superioridades ni ha roto líneas. En un partido donde el Getafe ha acumulado muchos hombres detrás del balón, su incapacidad para desequilibrar ha restado alternativas ofensivas al equipo. Además, su posicionamiento tampoco ha ayudado a dar amplitud constante, lo que ha facilitado el trabajo defensivo del rival. En lugar de estirar el campo, a menudo ha jugado demasiado por dentro, colapsando espacios y reduciendo aún más la ya limitada fluidez del juego blaugrana.

Rashford ha cambiado el panorama
El contraste ha sido evidente con la entrada de Marcus Rashford. Cuando el inglés ha ocupado esa banda, el Barça ha ganado inmediatamente en profundidad y peligrosidad. Rashford sí que ha encarado, ha buscado el duelo individual y ha logrado superar rivales con conducciones verticales. Su aportación no solo se ha traducido en sensaciones, sino también en hechos: ha sido capaz de generar ocasiones y, finalmente, ha sentenciado el partido con el segundo gol, culminando una acción de contraataque. Esta diferencia de rendimiento ha puesto en evidencia que, por ahora, Bardghji no ha sido la mejor alternativa para sustituir a Yamal. El jugador sueco ha dejado claro en varios partidos que el talento está ahí, pero que aún le falta determinación y capacidad para asumir responsabilidades en escenarios exigentes. En un Barça que ya acaricia el título, el margen de error es pequeño, y actuaciones como esta pueden pesar en la confianza del cuerpo técnico.
