Los culés continúan enfadados por la eliminación de la UEFA Champions League a manos del Atlético de Madrid. El partido de ida fue muy polémico, sobre todo por un penalti no señalado sobre Marc Pubill por unas manos dentro del área. De la misma manera, en la vuelta también hubo quejas respecto a los árbitros. Una de las acciones por la que protestaba el barcelonista era un empujón a Dani Olmo dentro del área, que no fue castigado con penalti por el colegiado Clément Turpin. Ahora, la indignación por aquella jugada ha crecido aún más, cuando en la ida de las semifinales de Champions, justamente entre el Atlético y el Arsenal, sí se ha señalado un penalti por un empujón dentro del área.
Los culés se quejan por el agravio comparativo
El partido entre el Atlético y el Arsenal ha terminado con empate a un gol, ambos de penalti. El primero ha sido el de los ingleses, que ha llegado tras un empujón de Dávid Hancko sobre Vitkor Gyökeres dentro del área. Es una jugada prácticamente calcada a la de Dani Olmo y además en el mismo escenario, el Estadio Metropolitano. Aun así, la decisión arbitral ha sido muy diferente: en un caso no se señaló nada y en el otro el colegiado no ha tenido ninguna duda en pitar el penalti que ha transformado el mismo delantero sueco que lo provocó.

Por si esto no fuera suficiente, los culés también ven un agravio comparativo en el segundo penalti del partido, el que supuso el empate del Atlético de Madrid. En este caso, fueron unas manos involuntarias de Ben White dentro del área. El VAR avisó al árbitro para señalar penalti y Julián Álvarez empató desde los once metros. Ahora bien, en el mismo Metropolitano un disparo de Pablo Gavi que impactó contra el brazo de Clément Lenglet no fue castigado. De esta manera, aunque ya han pasado unos días desde la eliminación del Barça en la Champions, la indignación no ha disminuido, al contrario.

