El Tribunal Catalán del Deporte (TCE) ha dado la razón a Marc Ciria, quien fue precandidato a la presidencia del Fútbol Club Barcelona, por el caso de las firmas invalidadas. El empresario presentó un recurso contra la Junta Electoral del club después de que, en el proceso de validación de las firmas, fueran rechazados 598 avales, quedándose a 90 firmas del mínimo para convertirse en candidato. Eso sí, el TCE sí ha desestimado el recurso del mismo Ciria donde pedía ser reconocido candidato en las elecciones, ya que no puede acreditar que las firmas invalidadas terminaran contando. Además, y a pesar de esta resolución, una repetición de los comicios se considera imposible, ya que el mismo Ciria dejó claro que, incluso si recibía una sentencia favorable, no pediría una repetición electoral.
El TCE admite que la Junta Electoral debería haber dado más tiempo a Ciria para la validación de las firmas
En la «pequeña batalla» que ha ganado el empresario, el TCE ha dado la razón en que la Junta Electoral debería haber dado a la candidatura de ‘Moviment 42’ un plazo de tres días para intentar verificar las firmas en las que había dudas, tal como recoge el artículo 48.5 de los Estatutos del Barça, que contempla la posibilidad de conceder un plazo para enmendar o verificar aquellos avales que presenten dudas antes de excluir definitivamente una candidatura.

Ciria recurrió primero a la Federación Catalana de Fútbol (FCF) después de que no pudiera ser proclamado candidato, aunque se rechazaron sus argumentos. Luego, probó suerte ante el TCE, que admitió el recurso a trámite y el pasado mes de mayo y ahora ha terminado dándole la razón en parte. De todas formas, el empresario admitió que su intención durante todo este procedimiento no era «judicializar la vida del club«, sino dejar constancia de que el sistema de verificación actual de las firmas es «caducado» y que se necesita un cambio.


