Los famosos buscan rincones donde el radar de los paparazzi se apaga por completo. Olvida las masificaciones de Ibiza o los precios prohibitivos de Marbella durante esta temporada.
Existe un rincón gallego que custodia el secreto mejor guardado de uno de nuestros campeones del mundo. Un lugar donde los veranos aún huelen a salitre, calma y adolescencia eterna.
Hablamos de Cee, un municipio coruñés de casi 2.000 habitantes en pleno corazón de la salvaje Costa da Morte. Este es el refugio personal donde Fernando Torres se refugia para desconectar del ruido mediático. (Sí, el mismo «Niño» prefiere el norte profundo antes que cualquier isla privada del Caribe).
El refugio atlántico que forjó una leyenda
El exfutbolista madrileño tiene raíces gallegas por parte de su abuelo y nunca ha ocultado su devoción por esta tierra. La joya de la corona de este municipio es la playa de Estordes, un arenal de 510 metros de longitud.
Esta playa es un auténtico milagro geográfico en una zona conocida por sus fuertes corrientes. Estordes ofrece una extensión de arena blanca finísima y aguas completamente tranquilas, protegidas del viento del norte.
La playa de Estordes no es solo un destino de vacaciones para el futbolista. En este preciso lugar conoció a su esposa y nacieron sus grandes pasiones vitales.
El propio Fernando Torres ha reconocido públicamente que esta costa marcó toda su vida. Sus recuerdos de infancia están ligados a las mañanas en este arenal y a los torneos de fútbol vespertinos en el pabellón vecino de Corcubión.

Patrimonio, leyendas y balleneros del siglo XV
Cee no es solo un destino de sol y playa para escapar del calor asfixiante del verano. La historia del asentamiento se remonta al año 4.500 a.C., como demuestran los túmulos funerarios de la zona.
El origen de su nombre está íntimamente ligado a los antiguos puertos balleneros de la época medieval. La palabra deriva del latín cetus (ballena), un gran motor económico para Galicia durante el siglo XV.
A escasos minutos se encuentra el casco antiguo de Corcubión, declarado Bien de Interés Cultural. Perderse por sus calles es viajar en el tiempo gracias a monumentos como la iglesia románica de San Marcos.
Turismo astronómico y naturaleza virgen
La riqueza medioambiental de la región ha integrado la cercana ría de Lires en la prestigiosa Red Natura 2000. Es un enclave estratégico para los amantes del senderismo y la observación de aves migratorias.
La limpieza de su atmósfera ha convertido este rincón en un destacado destino Starlight. Esto garantiza una observación astronómica nocturna sin ningún tipo de contaminación lumínica en los meses estivales.
Los viajeros más activos aprovechan la visita para realizar el Camino de Santiago Finisterra-Muxía. Esta variante del camino tradicional está declarada Patrimonio de la Humanidad y cruza estos paisajes espectaculares.
La cuenta atrás para la temporada estival
Los alojamientos rurales en la Costa da Morte están registrando picos de ocupación históricos para las próximas semanas. Las plazas para descubrir estos senderos costeros y sus calas secretas se agotan rápido.
¿Te confiesas amante del norte o te animas a descubrir el paraíso gallego que enamoró al delantero de la Selección Española?
