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Raquel Meroño, a sus 51 años: «Entrenar con pesas después de los 40 es salud para la menopausia»

Durante años pensamos que caminar o correr era suficiente para mantenernos bien. Creer que el cardio lo era todo nos hizo perder de vista un secreto vital.

Ahora sabemos que no es suficiente. Nuestro cuerpo necesita más, sobre todo cuando la vida nos lleva a una etapa crucial que llega a todas.

Hay una revolución silenciosa en marcha que muchas mujeres aún no conocen. Hablamos de la fuerza, de un entrenamiento que va mucho más allá de la estética.

No es solo una cuestión de cómo te ves. Es la clave para blindar tu salud y tu independencia en los próximos años. Es casi una solución definitiva.

La actriz Raquel Meroño, a sus 51 años, es nuestra mejor embajadora. Ella demuestra con cada entrenamiento que la fuerza no tiene edad.

Su mensaje es claro, casi una advertencia: «Entrenar con pesas después de los 40 no es solo estética, es salud de cara a la menopausia». (Y sí, lo confirmamos: tiene toda la razón).

El entrenamiento de fuerza ha pasado de estar en la sombra a ser el protagonista absoluto. Especialmente para las mujeres que ya han cumplido los 40.

Antes, el pensamiento general era que el cardio era el rey. Ahora la ciencia nos abre los ojos ante este error fatal que nos hacía daño.

El doctor Miguel del Valle Soto, presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte, lo confirma. Los trabajos de fuerza ya son parte de los protocolos de salud desde hace años.

La fuerza muscular comienza a disminuir entre los 30 y los 40 años. Esta pérdida se acelera con el tiempo y puede llevar a la sarcopenia, una reducción de masa muscular.

La sarcopenia afecta directamente tu calidad de vida. Por eso, mantener unos músculos fuertes es imprescindible para nuestra independencia.

Nos permitirá prevenir caídas y continuar haciendo las actividades del día a día con facilidad. Es nuestro escudo protector.

Raquel Meroño tiene la visión que todas deberíamos compartir: «La menopausia va a llegar sí o sí. La diferencia está en cómo quieres vivirla.»

¿Por qué la fuerza es tu aliada para la menopausia?

Los beneficios del entrenamiento de fuerza después de los 40 son muchos. Adquieren una importancia crítica durante la perimenopausia y la menopausia.

Primero, ayuda a mantener la masa muscular, que comienza a disminuir con la edad. Esto es un auténtico salvavidas para nuestro cuerpo.

También protege la salud ósea, reduciendo drásticamente el riesgo de osteoporosis. Nuestros huesos nos lo agradecerán sin fin.

El metabolismo mejora, favoreciendo un gasto energético mayor incluso en reposo. Esto es un ahorro de energía y un control de peso inteligente.

Además, aumenta nuestros niveles de energía y bienestar. Nos sentimos mejor, más vivas. Un truco sencillo para la felicidad diaria.

Finalmente, reduce el riesgo de lesiones y mejora la estabilidad corporal. Es un seguro de vida para nuestro futuro.

La rutina de entrenamiento de Raquel Meroño: su secreto mejor guardado

Raquel ha transformado el entrenamiento de fuerza en una parte esencial de su vida. Su rutina está diseñada para fortalecer el tren superior de forma global.

Trabaja espalda, hombros, pecho y tríceps. Esto no solo fortalece, sino que también mejora la postura corporal. ¡Atención a cada detalle!

Comienza con el Face Pull. Un ejercicio favorito para la salud de los hombros y para mejorar esa postura.

Se utiliza una cuerda en una polea a la altura del rostro. Se tira hacia la cara, llevando los codos hacia atrás y apretando las escápulas con fuerza.

Este ejercicio fortalece los deltoides posteriores, el trapecio y la parte alta de la espalda. Fundamental para compensar las horas que pasamos sentadas frente al ordenador.

Después, las Elevaciones frontales inclinadas. Meroño las incluye para fortalecer la parte anterior de los hombros.

Con una mancuerna en cada mano, sentada o apoyada en un banco inclinado. Se elevan los brazos hacia adelante hasta la altura de los hombros con control.

Este ejercicio se centra en el deltoides anterior. También implica la musculatura estabilizadora del core. Es completísimo.

El Press francés con polea en banco es el siguiente paso. Está orientado a fortalecer los tríceps de manera espectacular.

Acostada en un banco, agarra el asa de la polea baja. Mantiene los codos quietos, extiende completamente los brazos y regresa lentamente, sin perder el control.

El tríceps es clave para levantar peso o empujar objetos. La fuerza en los brazos es imprescindible para el día a día.

Después viene el clásico Press de banca inclinado. Un ejercicio top para desarrollar fuerza en la parte superior del cuerpo.

Acostada en un banco inclinado, sostiene una barra o dos mancuernas. Empuja el peso hacia arriba desde el pecho y regresa lentamente, sin dejar caer la carga.

Este ejercicio fortalece el pecho superior, los hombros y los tríceps. Requiere también una gran estabilidad del abdomen.

El Jalón al pecho con agarre cerrado es ideal para la espalda. Una solución efectiva para la musculatura dorsal.

Sentada frente a la polea alta, agarra el asa cerrada. Lleva la barra hacia la parte superior del pecho y controla la subida hasta estirar los brazos.

Activa el dorsal ancho, el bíceps y otros músculos de la espalda. Todo para mantener una buena postura, una postura viral.

El Pull over combina pecho y espalda en un solo movimiento. Es una maravilla por su eficiencia y alcance muscular.

Acostada en un banco, sostiene una mancuerna con ambas manos por encima del pecho. Baja el peso detrás de la cabeza y regresa a la posición inicial.

Implica especialmente el dorsal ancho, el pectoral mayor y el serrato anterior. Mejora además la movilidad de los hombros.

La rutina termina con las Elevaciones laterales con mancuernas. Un ejercicio muy conocido para definir y fortalecer los hombros.

Con una mancuerna en cada mano y los brazos ligeramente flexionados. Se elevan los brazos hacia los lados hasta la altura de los hombros y se bajan poco a poco.

Fortalece principalmente el deltoides medio. Este es responsable de la estabilidad del hombro y mejora la fuerza en numerosos movimientos cotidianos.

Nunca es tarde para empezar: tu momento es ahora

La rutina de Raquel Meroño nos demuestra algo fundamental. Nunca es tarde para incorporar el entrenamiento de fuerza en nuestra vida.

No es necesario levantar grandes pesos desde el primer día. Tampoco entrenar como una profesional de élite. Lo que importa es la constancia.

Aprende una buena técnica y adapta las cargas a tu nivel. (Sí, nosotros también pensamos que era más difícil de lo que es, pero es un truco).

El doctor Miguel del Valle Soto insiste: «Se necesitan músculos fuertes y potentes para completar tareas simples y cotidianas». Este es el punto clave.

Esto se traduce en una mayor independencia y una mejor calidad de vida con el paso de los años. Es el regalo que te puedes hacer a ti misma.

El objetivo de Raquel es el nuestro: llegar a cada etapa de la vida con más fuerza, más salud y más energía. ¿Qué opinas, comenzarás hoy mismo?

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