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Ismael Galancho, nutricionista de Messi, revela: «No incluir proteína en el desayuno es un error, como lo es incluirla en cada comida»

La proteína es, sin duda, uno de los nutrientes más discutidos y a menudo mal entendidos de nuestro tiempo. Todos la necesitamos, pero la forma en que la consumimos puede marcar la diferencia entre una dieta saludable y una que, sin quererlo, nos perjudica. Un error común nos puede estar alejando de los beneficios reales, y lo peor es que, muchas veces, ni siquiera somos conscientes de dónde fallamos.

Pero, ¿cuáles son exactamente esas prácticas equivocadas que Ismael Galancho, el nutricionista de élite que ha aconsejado a figuras como Leo Messi o Ibai Llanos, señala como un problema? Este experto ha desgranado los secretos para un consumo correcto en su nuevo libro, ‘Alto en proteína’, y sus revelaciones están a punto de cambiar tu perspectiva sobre un macronutriente esencial.

Galancho, con su experiencia contrastada en nutrición deportiva y dietética, es tajante: la proteína no es ni el demonio ni la solución mágica a todos nuestros males. Su enfoque, que ahora está al alcance de todos en esta guía, rechaza los extremos. No se trata de hacer una ingesta desmesurada, ni de marginarla completamente. Es una herramienta útil, sí, pero dentro de una dieta coherente y con sentido.

El equilibrio es la clave maestra de la proteína

El cuerpo humano depende de las proteínas para un abanico impresionante de funciones vitales. Son los pilares de la estructura del organismo, responsables de construir y reparar tejidos fundamentales como nuestros músculos o la piel. Además, juegan un papel crucial en el control del peso, ya que su ingesta aumenta la sensación de saciedad y ayuda a regular las hormonas del hambre, un auténtico secreto para evitar picar entre horas.

Pero su influencia va más allá del físico. Las proteínas tienen una función metabólica e inmunológica vital, ya que participan en la creación de anticuerpos y hormonas que blindan nuestro cuerpo contra enfermedades. Su correcta administración es, por tanto, una inversión directa en nuestra salud definitiva. (Nosotros también quedamos sorprendidos por su versatilidad). Galancho es claro: no hace falta obsesión, solo inteligencia.

La proteína funciona como un cubo de agua: una vez alcanzas la cantidad necesaria, añadir más no tendrá, en líneas generales, más beneficio. Esto significa que la moderación y la precisión son la mejor estrategia.

Los errores más comunes que hay que evitar

El nutricionista de las estrellas no se corta a la hora de señalar los errores frecuentes en nuestra ingesta de proteínas. Uno de los más extendidos es la casi total ausencia de proteína en el desayuno. Limitarse a un pequeño trozo de jamón o a opciones con un contenido proteico insignificante es un desperdicio de oportunidades para iniciar el día con energía y saciedad. Un desayuno pobre en proteínas nos aboca, sin querer, al hambre a media mañana.

Otro error común, especialmente entre los entusiastas del fitness, es la creencia de que hay que incluir proteína en cada comida. Galancho desmonta este mito: no es necesario, e incluso puede ser contraproducente. La clave no es la frecuencia en cada plato, sino la cantidad total y la distribución inteligente a lo largo del día. También hay quienes piensan que solo la proteína de origen animal es válida, ignorando la gran variedad y calidad de las opciones vegetales.

Finalmente, y quizás lo más peligroso, es el exceso. Mucha gente come dos e incluso tres veces más proteína de la que realmente necesita. Esto no solo no aporta beneficios adicionales, sino que desequilibra la dieta y puede tener consecuencias a largo plazo. La analogía del cubo de agua es perfecta: una vez lleno, el agua que se añade se desborda y se pierde, sin ningún propósito útil.

Quién necesita un extra de proteína y por qué

Si bien evitar los extremos es su mantra, Galancho sí identifica grupos de población donde un aumento estratégico de la ingesta de proteínas puede ser altamente beneficioso e incluso imprescindible. Entre ellos destacan los deportistas, que necesitan reparar y construir tejido muscular constantemente; y las personas que quieren ganar masa muscular o perder grasa, ya que la proteína es clave en estos procesos de remodelación corporal.

Pero no solo se trata de rendimiento o estética. Los niños en crecimiento, los ancianos, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, e incluso las mujeres en la menopausia, también se benefician enormemente de un aporte proteico adecuado. En estas etapas de la vida, las necesidades del cuerpo son más elevadas, y una ingesta suficiente puede prevenir problemas y mejorar la calidad de vida. (Piensa en la salud de nuestros abuelos, o en la tuya misma). Es una solución sencilla para retos complejos.

Ignorar este macronutriente tiene un coste real. No ingerir suficiente proteína puede tener consecuencias directas en nuestra salud, afectando el sistema inmune y dejándonos más vulnerables a enfermedades. También se refleja en nuestra piel, perdiendo elasticidad y luminosidad, e incluso puede ser una de las causas detrás de la caída del cabello. Una señal de alarma que nuestro cuerpo nos envía y que a menudo pasamos por alto.

Conocer estos trucos del maestro nutricionista no es solo una cuestión de dieta, es una apuesta por nuestra vitalidad y bienestar general. En un mundo donde la información nutricional es abrumadora y a menudo contradictoria, la claridad y la experiencia de un profesional como Ismael Galancho es un tesoro. Has tomado la decisión correcta al dedicar estos minutos a entenderlo mejor. Ahora, el siguiente paso depende de ti: aplicar este conocimiento. ¿Qué desayuno prepararás mañana?

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