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Entrenadores de running revelan el tiempo ideal para corredores de más de 50 años en la milla y cómo superarlo: «Es un reto excelente para corredores de cualquier nivel»

El cuerpo cambia, y con él, nuestros límites. Sentimos que la velocidad de antes se desvanece, que cada zancada cuesta un poco más. Pero ¿qué pasa si te decimos que la edad no es una barrera, sino un nuevo punto de partida?

Hay un secreto para mantenerse en forma, especialmente si ya has pasado los 50. No es uno de esos trucos milagrosos, sino una medida clave que nos da una ventaja brutal sobre el envejecimiento. Hablamos de la milla, una distancia que se ha convertido en el nuevo barómetro de nuestra vitalidad.

Entrenadores de running de élite han desvelado los tiempos ideales para los corredores de más de 50 años en la milla. Estos números no solo son una referencia, sino una herramienta poderosa para medir nuestro estado físico y, lo mejor, superarlo. (Sí, nosotros también queríamos saberlo)

La milla (1.500 metros aproximadamente) es mucho más que una simple carrera. Es un reto excelente para cualquier nivel, ya que exige mejorar la velocidad, la potencia y la fortaleza mental en un período relativamente corto. Así lo afirma Tom Craggs, un reconocido entrenador de running.

Para quienes se inician o buscan mejorar, preparar la milla a menudo implica optimizar el VO2 máximo. Esto significa que nuestro cuerpo utiliza el oxígeno de manera más eficiente, un beneficio que se traslada a todas las distancias. (Un auténtico ahorro de energía para nuestro cuerpo).

El efecto es claro: más velocidad, más capacidad aeróbica y una confianza disparada. No es raro ver cómo nuestras marcas personales en 5K y 10K mejoran drásticamente después de entrenar para la milla. Es el truco oculto para acelerar nuestro rendimiento general.

Los tiempos definitivos para corredoras y corredores de más de 50 años

Para las mujeres de 50 a 59 años, la Dra. Stephanie Estima, fisiológica especializada en mujeres, ha establecido unos objetivos claros. Los tiempos de referencia en la milla son los siguientes:

Un tiempo de 7:45 minutos te sitúa en el top 20%. Si llegas a los 7:30 minutos, entras en el top 10%. Las que logran 7:15 minutos están en el top 5%. Y si aspiras a la excelencia, un tiempo de 7:00 minutos te pone en el top 1%, mientras que 6:45 minutos es el tiempo del top 0.01%. (Unas cifras realmente inspiradoras).

Para los hombres de 50 a 59 años, Running Level ha investigado a fondo. Estas son las referencias medias en la milla:

A los 50 años, un tiempo de 8:51 minutos se considera de novato. El intermedio se sitúa en 7:31 minutos, el avanzado en 6:33 minutos, y el excelente en 5:50 minutos. A los 55 años, los tiempos son 9:13 (novato), 7:49 (intermedio), 6:49 (avanzado) y 6:04 (excelente). Finalmente, a los 60 años, el novato marca 9:37, el intermedio 8:09, el avanzado 7:06 y el excelente 6:20 minutos. (La milla no perdona, pero premia el esfuerzo).

El plan de 6 semanas para volar sobre el asfalto

¿Quieres mejorar tu marca? Un plan de seis semanas puede transformar tu capacidad. Considéralo una guía, adaptable a tus necesidades. La clave es la constancia y la inteligencia en cada entrenamiento. Aquí tienes la solución.

Semana 1: los fundamentos de tu nueva velocidad

El fin de semana comienza con una carrera de 3,2 km y seis repeticiones de 300 metros a ritmo de milla en la pista, con dos minutos de recuperación entre series. Después, de nuevo, 3,2 km. El domingo es para descansar. El lunes incluye ocho kilómetros fáciles, terminando con cuatro series de quince segundos de zancada y ejercicios isométricos para los isquiotibiales. El martes, tres series de seis minutos a ritmo de media maratón y dos series de dos minutos a ritmo de 5K. El miércoles, ocho kilómetros fáciles y entrenamiento de fuerza con sentadillas, elevaciones de pantorrillas y otros ejercicios. El jueves, una carrera de 3,2 km con seis subidas de un minuto en cuesta. El viernes, ocho kilómetros fáciles y más ejercicios isométricos. (Esto ya no es solo correr, es construirte).

Semana 2: la resistencia se consolida

El sábado, una carrera de 3,2 km, seguida de ocho repeticiones de 400 metros a ritmo de milla en la pista. El domingo, descanso. El lunes, ocho kilómetros fáciles y ejercicios de zancada. El martes, un trote de una milla y tres series de ocho minutos a ritmo de media maratón, con dos series de dos minutos a ritmo de 5K. El miércoles, ocho kilómetros fáciles y la rutina de fuerza. El jueves, 3,2 km con tres series de tres subidas de un minuto en cuesta. El viernes, ocho kilómetros fáciles y ejercicios isométricos. (La clave es no parar, seguir sumando).

Semana 3: la aceleración comienza

El fin de semana, 3,2 km y tres series de 1.200 metros en la pista, aumentando el ritmo progresivamente. El domingo, descanso. El lunes, ocho kilómetros fáciles con seis series de doce segundos de zancada y ejercicios isométricos. El martes, un trote de una milla y cuatro series de seis minutos a ritmo de media maratón. El miércoles, ocho kilómetros fáciles y entrenamiento de fuerza. El jueves, 3,2 km con seis series de treinta segundos en cuesta y seis minutos de carrera a ritmo de seis minutos/milla. El viernes, ocho kilómetros fáciles y ejercicios isométricos. (El dolor es temporal, la gloria es para siempre).

Semana 4: ajustando el ritmo, tu cuerpo se adapta

El sábado, una carrera de 3,2 km y dos series de tres repeticiones de 500 metros a ritmo de milla o un poco más rápido en la pista. El domingo, descanso. El lunes, ocho kilómetros fáciles con diez series de diez segundos de zancada y ejercicios isométricos. El martes, 3,2 km y ocho series de 200 metros de carrera rápida en la pista. El miércoles, ocho kilómetros fáciles y entrenamiento de fuerza. El jueves, descanso. El viernes, ocho kilómetros fáciles. (El secreto es la recuperación activa).

Semana 5: la recta final

El sábado, una carrera larga de trece kilómetros. El domingo, descanso. El lunes, ocho kilómetros fáciles con ocho series de diez segundos de zancada y ejercicios isométricos. El martes, 3,2 km y un entrenamiento de pista con 400m, 900m y 300m al ritmo de milla. El miércoles, ocho kilómetros fáciles y entrenamiento de fuerza. El jueves, ocho kilómetros fáciles y ejercicios isométricos. El viernes, 3,2 km y dos series de cinco repeticiones de 200 metros a ritmo de 1,2 km en la pista. (Estamos más cerca que nunca del éxito).

Semana 6: el día de la verdad

El sábado, diez kilómetros fáciles. El domingo, descanso. El lunes, ocho kilómetros fáciles con ocho series de diez segundos de zancada y ejercicios isométricos. El martes, un trote de 3,2 km y cuatro repeticiones de 400 metros a ritmo de milla. El miércoles, cinco kilómetros fáciles. El jueves, cinco kilómetros fáciles con ocho zancadas de diez segundos. El viernes, descanso. Y el sábado, el gran día: el intento de superar tu mejor marca. (Tienes la solución en tus manos).

Este plan no es solo para atletas. Es una oportunidad única para cualquier persona de más de 50 años que quiera sentirse más joven, más fuerte y con más energía. La milla es tu pasaporte a una forma física renovada. (No hay errores, solo oportunidades de mejora).

No pierdas esta ocasión. Cada día que pasa es un día menos para sentirte mejor. Lo único que queda por hacer es ponerse las zapatillas y empezar. ¿Qué esperarás?

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