Enforma - Món Esport
Cómo el entrenamiento invisible define el rendimiento de Deportivo y Real Madrid en pretemporada

El trofeo Teresa Herrera, un clásico de la pretemporada. Pero el duelo entre el Deportivo y el Real Madrid en Riazor comenzó con un tono inesperado. Una expectativa demasiado grande, un inicio que amenazaba con ser un auténtico fiasco.

Los primeros minutos fueron soporíferos. Un ritmo lento, poco fluido. El aficionado, frente a la pantalla, casi hacía scroll infinito antes de que el partido se animara. Pero tras esta apariencia de tranquilidad, se escondía una verdad fundamental del fútbol moderno.

No hablaremos de tácticas explícitas. Hoy el foco es el entrenamiento invisible. Ese esfuerzo, esa preparación silenciosa, que marca la diferencia entre un bloque apagado y una genialidad que detiene el tiempo. El «por qué» de un rendimiento gris o un estallido de luz.

Y entonces, apareció la magia. En el tiempo de descuento de la primera parte, Brahim Díaz rompió la monotonía. Un «truco» que cambió el partido y, quizás, nuestra percepción de la pretemporada.

Esta acción fue una prueba contundente: el rendimiento en el campo no es solo lo que entrenas con balón. Es mucho más profundo, casi invisible.

El joven hispano-marroquí recibió un balón largo de Lunin. Lo dominó con una suavidad sorprendente, bajo la presión de Soriano. Lo impulsó con la rodilla y definió con el pie derecho, impecable, ante Leo Román, el flamante fichaje del club coruñés.

La cara oculta del rendimiento: pretemporada y jugadores clave

Esta jugada fue la chispa que iluminó un partido que, hasta entonces, había sido plano. El Real Madrid de José Mourinho aún buscaba su identidad sin figuras como Mbappé, Cucurella o Bellingham. Un rodaje complejo, con piezas aún por engrasar.

El Deportivo, por su parte, mostró un bloque compacto. El regreso a Primera División, tras ocho años en las catacumbas, es un reto gigante. Su defensa bien armada puso en serios problemas a un Madrid que, al principio, no encontraba la manera de perforarla.

Observar a Vinícius Júnior en su primer partido como titular tras la renovación fue revelador. El brasileño exhibió una versión aún «gris». Necesita minutos para coger ritmo, para encender esa musculatura que hace un par de temporadas lo hacía deslumbrar. (Sí, nosotros también recordamos esa versión letal).

Su ausencia de la forma de la temporada 2023-2024, cuando terminó segundo en la votación del Balón de Oro, era palpable. Tímido en el uno contra uno, fallando algún pase en el medio del campo. Aquí es donde el entrenamiento invisible, la recuperación, la preparación mental, se vuelve fundamental.

Los nuevos equilibrios: la búsqueda de un centro del campo sin leyendas

Mourinho apostó por Bernardo Silva en el doble pivote con Camavinga. Una solución para un centro del campo que ahora echa de menos el genio de Toni Kroos y la despedida de Luka Modric. Pero Silva, más mediapunta, no resolvió los problemas de construcción ante la muralla coruñesa.

La pretemporada es el laboratorio. La experimentación con jugadores como Endrick, que tuvo momentos de brillantez (como una cabalgata superando a dos rivales) pero también de precipitación (una entrada desfasada). Estos detalles son pequeñas ventanas a su maduración.

He aprendido que cada detalle, cada error, cada gesto de genialidad, es una pieza del puzle del alto rendimiento. El equilibrio es la clave.

El Dépor, con un Leo Román que costó nueve millones de euros este verano, demostró su resistencia. A pesar de la lesión de Noé Carrillo en el primer tramo, el equipo de Antonio Hidalgo aguantó el choque ante un grande. Incluso tuvo la oportunidad de empatar al final con un disparo de Loureiro que salvó Lunin.

El imperativo de la urgencia: el secreto para la liga

El Real Madrid ganó su segundo partido de pretemporada. Pero el equipo tiene «bastante trabajo por delante». La reincorporación de los internacionales y el ajuste de las piezas es un reto contrarreloj. La Liga comienza el 22 de agosto en el estadio del Espanyol, y la preparación silenciosa es ahora más imprescindible que nunca.

El Deportivo inicia la Liga el próximo lunes contra el Elche en Riazor. Tras ocho años de travesía por el desierto, no hay margen para el error. Cada acción, cada minuto de entrenamiento, visible o invisible, cuenta. La presión es máxima.

Entender estos matices, estos «trucos» y las consecuencias del entrenamiento invisible, es la clave para descifrar el verdadero rendimiento de los equipos de élite. Hemos visto una victoria, pero también una advertencia silenciosa. ¿Estábamos preparados para verla?

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa