El RCD Espanyol ha empatado 1-1 frente a la Real Sociedad en la última jornada de Liga en un partido en el que los blanquiazules ya habían llegado salvados matemáticamente y sin presión clasificatoria. Aun así, todavía quedaba en el aire un último objetivo difícil pero posible: conseguir una plaza para la Conference League, siempre que ganaran el partido y sus rivales directos no lo hicieran. Finalmente, ni con la victoria se habría cumplido este escenario, porque el Rayo Vallecano y el Valencia han ganado sus respectivos partidos. El partido comenzó con una Real Sociedad más activa en los primeros minutos, aunque sin necesidad clasificatoria. El conjunto vasco buscó controlar el ritmo del juego y acabó encontrando recompensa en el minuto 27, cuando Orri Óskarsson adelantó a los visitantes con un gol que superó la defensa perica.

Un empate insuficiente en una última jornada sin presión
En la reanudación, el conjunto de Manolo González dio un paso adelante claro en intensidad y comenzó a instalarse con más continuidad en campo contrario. La presión aumentó y el conjunto perico comenzó a ganar segundas jugadas, lo que permitió generar más peligro sobre el área rival. Este cambio de dinámica tuvo premio en el minuto 64, cuando Roberto Fernández logró el empate con el 1-1, culminando una acción ofensiva que devolvió el equilibrio al marcador y encendió momentáneamente la esperanza de un posible final con premio europeo. Sin embargo, con el paso de los minutos, el partido se fue estabilizando y perdió ritmo. El conjunto blanquiazul intentó mantener la presión, pero la falta de precisión en el último pase impidió generar ocasiones claras para completar la remontada. La Real Sociedad, por su parte, gestionó el resultado con calma y orden.
En los últimos minutos, el duelo tuvo pocas llegadas y mucho juego en el medio del campo. El silbato final confirmó el 1-1, un resultado que deja sensaciones opuestas: el Espanyol ha cerrado la temporada con solidez tras asegurar la permanencia, mientras que la Real Sociedad suma un punto en un partido sin trascendencia clasificatoria.
