Marc Márquez ha vuelto a hacer historia en Misano. El piloto de Cervera ha conseguido la victoria en el Gran Premio de San Marino tras una carrera espectacular y llena de giros de guion, y ha asaltado el liderazgo del Mundial de MotoGP. El triunfo, el segundo consecutivo después del de Aragón, le ha permitido igualar a Jorge Martín con 274 puntos a la cabeza de la clasificación, aunque el de Ducati pasa a ocupar virtualmente la primera posición gracias al número de victorias. Martín ha terminado quinto en una carrera en la que llegó a luchar por la victoria, mientras que el podio lo completaron Álex Márquez, segundo, y Pedro Acosta, tercero. La victoria tiene aún más valor si se pone en perspectiva. Cuando el Mundial visitó Mugello, hace unos meses, Márquez se fue de Italia con 102 puntos de desventaja respecto al líder, que entonces era Marco Bezzecchi. Desde ese momento, el piloto de Ducati ha iniciado una remontada espectacular que lo ha llevado a recuperar toda la diferencia y, ahora, a situarse al frente del campeonato cuando aún quedan ocho Grandes Premios por disputar.
La carrera comenzó con Marco Bezzecchi como uno de los grandes favoritos después de haber dominado buena parte del fin de semana en su casa. Pero el piloto italiano se fue al suelo en las primeras vueltas y dejó el camino mucho más abierto para los aspirantes al título. Márquez supo aprovechar inmediatamente la oportunidad y se situó en las primeras posiciones, consciente de que el resultado podía tener una trascendencia enorme en la clasificación general. Con Bezzecchi fuera de combate, la lucha por el triunfo quedó rápidamente concentrada en un grupo de pilotos dispuestos a jugarse la victoria. Márquez impuso su ritmo, pero la carrera aún le tenía preparada una batalla especialmente significativa: la que mantuvo con el mismo Jorge Martín.

Márquez recupera el liderazgo sobre Martín
La batalla entre los dos pilotos ha sido uno de los momentos más destacados de la carrera. Martín llegó a ponerse por delante, pero Márquez volvió a atacar y recuperó la primera posición. El de Ducati demostró una vez más que, cuando tiene la oportunidad de luchar por una victoria, es capaz de mantener una sangre fría extraordinaria incluso bajo la máxima presión. A partir de ese momento, Márquez comenzó a controlar la carrera. Por detrás, Álex Márquez y Pedro Acosta fueron ganando protagonismo en la lucha por el podio, mientras Martín fue perdiendo terreno en el tramo decisivo. El madrileño terminó quinto, un resultado que, paradójicamente, le permitió conservar los mismos puntos que Márquez en la general, pero perder el liderazgo virtual del campeonato.
Lo que ha conseguido Márquez en Misano va mucho más allá de una victoria. Hace solo unos meses estaba a 102 puntos del liderazgo y ahora se va de Italia como líder del Mundial. La diferencia que parecía prácticamente insalvable se ha evaporado a base de victorias, regularidad y, también, aprovechando los errores de sus rivales directos. Desde Mugello, el piloto de Cervera ha sido el gran protagonista de la remontada. Su evolución ha coincidido con la caída de rendimiento de Bezzecchi y con una lucha cada vez más ajustada con Martín. Ahora, tras el triunfo en Misano, Márquez y Martín están empatados a 274 puntos, con el de Ducati por delante virtualmente gracias a haber sumado más victorias. La remontada es de aquellas que quedan para la historia del motociclismo. Marc Márquez ha convertido un desventaja de 102 puntos en un liderazgo del Mundial y lo ha hecho con ocho Grandes Premios aún por disputar. El campeonato entra ahora en una fase decisiva con dos pilotos empatados al frente y con la sensación de que cualquier error puede resultar determinante.
