El Gran Premio de Canadá ha dejado una carrera llena de emoción, adelantamientos y giros inesperados que han consolidado aún más el dominio de Kimi Antonelli al frente del Mundial de Fórmula 1. El joven piloto italiano de Mercedes ha conseguido una nueva victoria en Montreal tras una actuación impecable que le ha permitido sumar su cuarto triunfo consecutivo y ampliar la ventaja en el campeonato hasta los 43 puntos respecto a su compañero de equipo George Russell.
La carrera ha comenzado con una intensidad espectacular. Durante las primeras 25 vueltas, los aficionados han disfrutado de un cuerpo a cuerpo constante entre los dos pilotos de Mercedes, con Antonelli y George Russell intercambiando la primera posición en varios momentos. Los dos monoplazas plateados han protagonizado las mejores imágenes de la carrera con una batalla limpia pero extremadamente agresiva, demostrando el gran nivel competitivo de la escudería alemana. Todo cambió, sin embargo, cuando el coche de Russell sufrió un problema eléctrico que le obligó a abandonar la carrera cuando se situaba en la primera posición. La retirada del británico dejó el camino completamente libre a Antonelli, que controló la prueba con autoridad hasta ver la bandera de cuadros sin oposición real.

Hamilton brilla y McLaren toca fondo
Detrás del líder, el gran protagonista del día ha sido Lewis Hamilton. El piloto británico ha completado una remontada espectacular tras un fin de semana complicado y ha terminado en una meritoria segunda posición. El campeón del mundo por siete ha vuelto a demostrar su experiencia y capacidad competitiva con un adelantamiento de gran nivel a Max Verstappen cuando solo faltaban 10 vueltas para el final.
El podio lo ha completado el mismo Max Verstappen, que ha sacado el máximo provecho posible de un fin de semana irregular para Red Bull. El neerlandés ha mantenido un ritmo sólido durante toda la carrera y ha acabado sumando unos puntos importantes para inyectar buenas sensaciones a su equipo. La gran decepción del fin de semana ha sido McLaren. La escudería británica ha vivido un auténtico desastre en el circuito Gilles Villeneuve y no ha conseguido puntuar con ninguno de sus pilotos debido a una mala estrategia. El caso más grave ha sido el de Lando Norris, que se ha tenido que retirar por problemas de fiabilidad cuando intentaba entrar en la zona de puntos. El otro monoplaza naranja tampoco ha tenido ritmo competitivo durante toda la carrera, confirmando un fin de semana negro para el equipo.
