Colombia ha dado un paso más en su sueño mundialista tras imponerse por 1-0 a Ghana en los dieciseisavos de final. La selección dirigida por Néstor Lorenzo ha resuelto una eliminatoria muy exigente gracias a un gol temprano de Jhon Arias, suficiente para asegurar el boleto hacia los octavos de final, donde le espera Suiza. Sin exhibir su fútbol más brillante, los sudamericanos han vuelto a demostrar una gran solidez defensiva y una enorme madurez competitiva para mantener vivo el sueño de seguir avanzando en el torneo. El partido comenzó con un ritmo muy intenso y con dos malas noticias casi consecutivas. Tanto Jhon Córdoba por parte colombiana como Marvin Senaya en el conjunto africano tuvieron que abandonar el terreno de juego lesionados antes del cuarto de hora, algo poco habitual en una eliminatoria mundialista. A pesar de este contratiempo, Colombia no perdió el control del partido y encontró el premio inmediatamente después.
En el minuto 14, el recién incorporado Luis Suárez envió un gran centro desde la banda derecha que Jhon Arias aprovechó para rematar al fondo de la portería. El futbolista del Fluminense volvió a aparecer en un momento decisivo y firmó lo que acabaría siendo el único gol del partido. El conjunto cafetero continuó dominando la posesión y disfrutó de varias ocasiones para ampliar el marcador antes del descanso. Luis Díaz rozó el segundo en un rápido contraataque, mientras que el portero Lawrence Ati-Zigi evitó el gol con varias intervenciones de mucho mérito.

Una defensa impecable mantiene vivo el sueño cafetero
En la reanudación, Colombia continuó llevando la iniciativa. Luis Díaz incluso llegó a marcar lo que parecía el 2-0, pero la acción fue anulada por fuera de juego tras el levantamiento de la bandera del asistente. A pesar de no conseguir sentenciar el duelo, los hombres de Néstor Lorenzo transmitieron en todo momento una gran sensación de control gracias al excelente trabajo defensivo liderado por Davinson Sánchez y la línea de atrás. Ghana intentó reaccionar en el tramo final, pero prácticamente no generó ocasiones claras de gol. El conjunto africano se topó una y otra vez con una defensa colombiana muy ordenada y con un Camilo Vargas que casi no tuvo que intervenir. El único susto real llegó con un disparo lejano de Thomas Partey, pero se fue desviado y no alteró la tranquilidad de los sudamericanos.
La victoria permite a Colombia disputar unos nuevos octavos de final mundialistas y confirma el buen momento que atraviesa el equipo de Néstor Lorenzo, que aún no conoce la derrota en este torneo. A pesar de la falta de acierto de cara a portería, la selección cafetera ha vuelto a demostrar que es una de las más sólidas defensivamente de la competición, una cualidad que puede resultar decisiva en las eliminatorias. Ahora, el reto será aún más exigente. Suiza será el siguiente obstáculo en el camino de los colombianos, con un lugar en los cuartos de final en juego. Si mantienen la misma solidez defensiva y logran mejorar la efectividad ofensiva, los sudamericanos pueden seguir alimentando el sueño de firmar la mejor actuación de su historia en un Mundial.
