La selección iraní vivirá una situación surrealista en el Mundial de este verano que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. Precisamente por la guerra que hay en Oriente Medio entre Irán y el país norteamericano, a pesar de que actualmente hay un alto el fuego y parece que las conversaciones para terminar el conflicto bélico están más cerca que nunca, la realidad es que el Mundial de los jugadores iraníes no será nada fácil. Todos los futbolistas han recibido el visado para entrar los días de partido a Estados Unidos, incluidos aquellos que hicieron el servicio militar en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, la rama que tiene vínculos con las fuerzas armadas iraníes, a pesar de que EE.UU. advirtió en su momento que no les permitiría el paso.
La selección de Irán tendrá muchas restricciones durante el Mundial de este verano en Estados Unidos
Aun así, las restricciones de este visado serán drásticas e incluso inhumanas: la selección iraní deberá entrar y salir de Estados Unidos el mismo día de sus partidos y marchar hacia México, donde tendrán su campamento base en esta cita mundialista. En un principio, debían alojarse en Arizona, en Estados Unidos, pero el estallido de la guerra provocó que se decidiera un cambio de sede y que estuviera fuera de Estados Unidos. Además, Irán sí ha denunciado y ha acusado al país norteamericano de un «trato discriminatorio«, teniendo en cuenta que 14 técnicos y directivos de la selección iraní se han quedado sin poder acudir al Mundial porque se les ha negado el visado para entrar al país.
A pesar de que Donald Trump intentó que Irán no participara en el Mundial, desaconsejando su participación «por la vida y la seguridad» de los jugadores, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, convenció al presidente de Estados Unidos para evitar que la situación empeorara. Al menos, sin embargo, se ha logrado que este Mundial sea un reto para los futbolistas iraníes, ya que estas restricciones migratorias serán una desventaja para los jugadores, ya que deberán realizar desplazamientos muy largos entre partido y partido, un hecho que, sin duda, acabará afectando al combinado iraní.


