Xavi Espart ha vivido una auténtica montaña rusa en el Ciutat de València. El joven futbolista formado en La Masia ha vuelto a ser titular en el lateral izquierdo y ha completado un partido de gran nivel, hasta el punto de convertirse en uno de los grandes protagonistas de la victoria del Barça contra el Levante por 2-4. El de Vilassar de Mar ha abierto el marcador con su primer gol con el primer equipo, pero un error suyo en la recta final ha dado vida al conjunto granota y ha provocado unos minutos de sufrimiento para los blaugrana.
Solo habían pasado cinco minutos cuando Espart encontró el premio a su gran irrupción en el primer equipo. Tras una larga posesión del Barça, Fermín López y Raphinha combinaron para generar el espacio que necesitaba el lateral. El brasileño encontró a Espart en la frontal, el joven defensa orientó el balón y definió con un disparo que tocó en un defensor antes de acabar en el fondo de la portería de Ryan para poner el 0-1 y hacer su primer gol con el primer equipo. El gol fue la guinda a una actuación muy completa. Espart volvió a ocupar el lateral izquierdo, una posición que no es la suya habitual, y demostró que la confianza que Hansi Flick está depositando en él no es casualidad.

La cruz: un error que volvió a abrir el partido
Pero el partido cambió en el tramo final. Con el Barça ganando 0-3, Espart cometió un error en la salida de balón que permitió al Levante recortar distancias. En el minuto 79, un pase defectuoso acabó en los pies de Iván Romero, que no perdonó ante Joan Garcia e hizo el 1-3. De repente, el conjunto granota recuperó la confianza y el Ciutat de València volvió a creer en una remontada que parecía imposible solo unos minutos antes. El error llegó después de un partido muy completo de Espart, pero también en un momento en que el joven lateral ya había acumulado mucho desgaste.
“El primer gol es culpa mía por la mala gestión de los cambios”, reconoció Flick después del partido. El técnico consideró que debería haber hecho antes la sustitución y no quiso cargar ninguna responsabilidad sobre los hombros de un jugador que, hasta ese momento, había completado una actuación notable. El error, además, tuvo consecuencias más allá del mismo gol. El Barça perdió control, el Levante ganó confianza y Roger Brugué marcó el 2-3 en el minuto 88, dejando a los blaugrana contra las cuerdas durante los últimos minutos. Finalmente, Karim Adeyemi sentenció el partido en el tiempo añadido y evitó que el Barça dejara escapar una victoria que tenía prácticamente asegurada.
La tarde de Espart tuvo, por tanto, dos caras. Por un lado, celebró su primer gol con el primer equipo, volvió a responder a la confianza de Flick y demostró que puede ser una alternativa muy fiable en el lateral izquierdo. Por otro lado, un error en un momento delicado contribuyó directamente a la reacción del Levante. Pero el mismo entrenador quiso poner contexto a la acción. Flick prefirió asumir su parte de responsabilidad antes que señalar a un futbolista tan joven que está ganando protagonismo a pasos agigantados. Espart se marchó del Ciutat de València con su primer gol, tres puntos y una nueva experiencia para aprender.
