El Fútbol Club Barcelona tendrá que actuar durante el mercado de fichajes de este verano para mejorar la plantilla y levantar títulos después de una temporada donde ha habido más decepciones que alegrías. Así, desde hace meses se sabe que el objetivo prioritario de la dirección deportiva en el mercado será el fichaje de un pivote. Desde la marcha de Sergio Busquets, el Barça no ha podido encontrar un recambio de garantías. La apuesta de Oriol Romeu, a pesar de su buen inicio de campaña, ha sido nefasta. Por lo tanto, todos los esfuerzos estarán centrados en esta posición. Y después de la incorporación de Hansi Flick en el banquillo azulgrana, parece que el objetivo número uno tiene nombre y apellidos: Joshua Kimmich.

Kimmich se quiere centrar en la Eurocopa
El centrocampista alemán ya jugó bajo las órdenes del técnico en el Bayern de Múnich y ahora está por ver si quiere salir del club bávaro, con quien le queda un año de contrato. En este sentido, y preguntado por una posible nueva aventura en España, Kimmich ha hablado sobre su futuro en una rueda de prensa: «No depende solo de mí, sino también del Bayern. Ahora me centro en la Eurocopa, pero después habrá de haber una conversación. Y mi primer punto de contacto será el Bayern«. Así, el jugador de 29 años ha asegurado que primero se sentará con su equipo actual para conocer los nuevos plazos de una posible renovación, y si esto no acaba pasando, podría abrir la puerta a una salida.
Teniendo en cuenta que la Eurocopa empieza el 14 de junio y acaba el 14 de julio, el Barça solo podrá empezar la operación Kimmich a partir de esta fecha. La mejor noticia es que la entidad azulgrana ya sabrá si podrá operar en el mercado con la regla 1-1, hecho que le permitiría fichar con más comodidad. Además, si finalmente el alemán no acaba renovando con el Bayern, solo le quedaría un año de contrato, y el coste de su fichaje tendría que ser menor: entre los 30 y los 50 millones de euros.

