El clásico de este fin de semana entre el FC Barcelona y el Real Madrid volverá a tener la cantera como gran protagonista. Se acerca el gran partido, que se disputará en el Estadi Olímpic Lluís Companys este sábado, y la comparación entre ambas escuelas de formación deja claro quién llega mejor en este sentido. En una época marcada por la restricción económica y las dificultades financieras en Can Barça, la Masia ha vuelto a emerger como un oasis en medio de un desierto, lo que reivindica la necesidad de seguir invirtiendo en este ámbito.
La Masia ha vuelto a demostrar que es una fuente de talento, que evoluciona con el tiempo, que se adapta a los cambios que sufre el fútbol y que es capaz de nutrir al primer equipo de jugadores de talla mundial. Aunque se debe, en parte, a la necesidad económica del club, también tiene gran parte de mérito la fe que el entrenador, Xavi Hernández, mantiene con los jóvenes talentos de la cantera azulgrana. La apuesta de este año es importante, ya que ha hecho debutar a Fermín López y Marc Guiu, además de contar con dos jugadores que ya lo hicieron la pasada temporada como Lamine Yamal y Marc Casadó.

La Masía vuelve a ser pilar fundamental
El Barça ya ha vivido épocas en las que presumía de una gran cantidad de jugadores provenientes de las categorías inferiores. El ejemplo más destacable fue en 2012, cuando 11 jugadores formados en la Masía disputaron un partido ante el Levante: Valdés, Montoya, Piqué, Puyol, Alba, Xavi, Busquets, Iniesta, Cesc, Pedro y Messi. Esta época de esplendor se repitió en el 2015, cuando el Barça ganó su última Champions con una presencia significativa de jugadores provenientes de la Masía en el equipo titular. Curiosamente, dos épocas triunfales. Y el problema en ese momento fue que era difícil encontrar sitio en el once inicial para estos jugadores, e incluso un campeón del mundo como Pedro tuvo que marcharse al Chelsea en busca de más minutos. Anteriormente, Thiago Alcántara también había hecho las maletas por falta de protagonismo.
En la actualidad, la combinación entre la necesidad económica, la buena hornada de jugadores y la confianza depositada por el entrenador ha vuelto a abrir la puerta a más jugadores de la Masia en el primer equipo. Concretamente, Xavi ha hecho debutar a 13 jugadores provenientes de la cantera desde que se sentó en el banquillo azulgrana; una nueva leva de jugadores que ha captado la atención del cuerpo técnico y que ya han tenido la oportunidad de jugar con el primer equipo del Barça. “La diferencia que veo de mi generación a esta es que quieren jugar. No están asustados. En mi época quizás lo estábamos más, pero a ellos les veo con ganas y con la cara que es su momento”, ha destacado el técnico azulgrana.

La Masía golea a la Fábrica
Veremos qué va a pasar durante el clásico, pero la realidad es que comparando la Masía con la Fábrica, es evidente que el centro de formación azulgrana gana de goleada al del conjunto blanco. La incidencia de la cantera en el primer equipo del Barça es evidente, ya que en el transcurso de la temporada han tenido minutos hasta 9 jugadores formados en casa, mientras que únicamente 4 en el Madrid; doblando también el número de minutos: Balde, Gavi, Oriol Romeu, Lamine Yamal, Fermín, Sergi Roberto, Ansu, Eric Garcia y Marc Guiu han sumado 3.063 minutos. Por el bando madridista, Carvajal, Fran García, Nacho y Lucas Vázquez han sumado 1.569 minutos.
De hecho, en cuanto al partido de este sábado, el Barça podría alinear a los cinco primeros jugadores comentados, mientras que el Madrid estará entre dos y tres. Una diferencia que ya es habitual desde la llegada de Johan Cruyff al Barça, idea mantenida por entrenadores como Van Gaal, Rijkaard, Guardiola, Tito Vilanova, Luis Enrique o Xavi Hernández. Seguramente, el gran triunfo, en este sentido, es el hecho de crear el mejor equipo de todos los tiempos a base de talento formado en la cantera: en el Clásico del 7 de octubre de 2012, por ejemplo, participaron nueve jugadores formados en la Masía: Valdés, Montoya, Jordi Alba, Busquets, Xavi, Iniesta, Messi, Pedro y Fàbregas. Y eso que faltaban Piqué y Puyol. Por otra parte, el Madrid de Mourinho solamente contó con dos integrantes formados en la base merengue: Iker Casillas y Álvaro Arbeloa.

De Guardiola a Xavi
La gran etapa es tanto con Pep Guardiola como con Tito Vilanova en el banquillo, con una hornada de jugadores que llevaron al club a la gloria durante varias temporadas. Además, pese a un impasse complicado, pudieron reinar de nuevo en Europa con Luis Enrique como entrenador, mientras que vivieron su última etapa comandada por Ernesto Valverde, Quique Setién, Ronald Koeman y, finalmente, con Xavi. Con el técnico egarense —uno de los integrantes de la citada generación de oro—, los últimos integrantes de esta como Piqué, Alba o Busquets han ido bajando del barco para dar paso a un nuevo grupo de jóvenes talentos formados en la Masia y que quiere hacer historia en el Barça. “Tenemos una generación de muy jóvenes con mucho rendimiento. Debemos ayudarles a que este rendimiento sea continuo”, ya señaló el entrenador azulgrana el día de su llegada.
Una Masía que conforma la columna vertebral del equipo, así como la del combinado nacional y equipos que conforman las categorías inferiores de la selección española. De hecho, el Barça tendrá que hacer frente a una importante pérdida de integrantes durante este mes de noviembre, ya que ocho jugadores han sido convocados por la selección española sub-17 para participar en el Mundial de la categoría. Uno de ellos, Marc Guiu, la nueva promesa que hizo una entrada espectacular al primer equipo con un gol instantáneo durante su debut ante el Athletic Club. Los otros siete jugadores de la cantera azulgrana que también han sido llamados a este torneo son Pau Prim, Héctor Fort, Pau Cubarsí, Andrés Cuenca, Quim Junyent, Juan Hernández y Marc Bernal. Además, destaca la ausencia de jugadores destacables como Guille Fernández o el propio Lamine Yamal. De hecho, el atacante de Mataró ya fue la estrella en el Europeo del pasado mes de mayo, pero la sub-17 se le queda corta y ya destaca a la absoluta. ¿Lo hará también en el clásico?
