El Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid viven una tensión judicial desde hace mucho tiempo. Prueba de ello es la demanda de conciliación previa a la formalización de una querella por parte del Barça contra el presidente del club blanco, Florentino Pérez por un presunto delito de calumnias en la rueda de prensa surrealista que el máximo mandatario de la entidad madrileña ofreció hace unos meses, donde además de convocar elecciones, también atacó contra todo y contra todos. Pues bien, justo después de esta rueda de prensa, el Barça presentó una demanda de conciliación y pretende que Florentino se retracte de sus acusaciones contra el club blaugrana, donde hizo referencia en especial al caso Negreira.
El acto de conciliación del Barça contra las acusaciones de Florentino Pérez ya tiene fecha
Los juzgados de Madrid ya han puesto fecha al acto de conciliación del Barça y se ha citado a las dos partes a las 9:40 horas del próximo 25 de noviembre. En caso de que el club blaugrana no se presente, algo que parece improbable, se archivaría el caso, mientras que si no lo hace Florentino Pérez, el Barça seguiría adelante con la querella criminal contra el presidente del Madrid. Para la entidad culé, las declaraciones de Florentino fueron «una infamia» y el objetivo es que el máximo mandatario del club madrileño «se retracte de determinadas manifestaciones que hizo con conocimiento de su falsedad y que resultan calumniosas y ofensivas para la imagen y reputación del Barça«.

Después de la rueda de prensa de Florentino, el presidente del Madrid continuó con la misma tónica en otras entrevistas en el marco del caso Negreira: «Llevo aquí que no sé cuántas temporadas y solo he ganado siete Copas de Europa y siete Ligas, que podrían ser 14 porque 7 Ligas me las han robado«. Además, también puso sobre la mesa el posible papel de la UEFA en el caso: «Los socios del Madrid están conmigo en mi guerra contra Negreira. El Madrid no siempre sale perjudicado, salen otros equipos. El Barça siempre sale beneficiado. A ver si la UEFA mete mano en este asunto, que la meterá. No puede ser que esté bajo la sospecha de una corrupción pagada durante veinte años, a ver qué pasa penal y deportivo por la UEFA. No he venido para que los árbitros se enriquezcan con el dinero del Barcelona«.

