Este martes se ha confirmado la noticia que tanto esperaba el Fútbol Club Barcelona. La UEFA ha hecho oficial que la final de la Champions League de la temporada 2028-2029 se jugará en el Spotify Camp Nou. Desde el momento en que comenzaron las obras de reconstrucción del estadio blaugrana, el verano de 2023, el club trabajaba con la intención de poder acoger un partido tan importante como este para poder presumir ante todo el mundo. Ahora, esto ha quedado confirmado. Se prevé que las obras terminen de manera definitiva a finales de 2027 y, aunque el Barça hará una inauguración oficial a nivel de club, esta final de la Champions servirá para presentar el estadio a escala global.
🏟️ Two iconic venues!
— UEFA (@UEFA) September 15, 2026
🏆 Munich Football Arena and Camp Nou in Barcelona will host the #UCLfinal in 2028 and 2029 respectively.
Which one would you like to go to the most? 👇 pic.twitter.com/V1EzYUMc9U
La reconstrucción del Spotify Camp Nou es una de las principales iniciativas del segundo mandato de Joan Laporta al frente del Barça. El presidente ha asegurado en varias ocasiones que el estadio será «el mejor del mundo» una vez esté finalizado. De momento, el equipo ya lleva casi un año jugando allí y, aunque aún faltan muchas cosas por hacer -principalmente, la tercera grada y la cubierta-, lo cierto es que el estadio ya impresiona. La UEFA ha confiado en el Barça y le ha otorgado el honor de acoger la final de la Champions de 2029. En la pugna por este evento, también estaba el emblemático Estadio de Wembley, de la ciudad de Londres.
La tercera final de la Champions en el Camp Nou
Esta será apenas la tercera vez que el Camp Nou es sede de una final de la Champions. Las veces anteriores fueron en el año 1989 y 1999, así que esta nueva final llegará treinta y cuarenta años después de las otras dos. En los casos previos, el Barça no fue capaz de llegar a ninguna de ellas -Milan-Steaua de Bucarest en 1989 y Manchester United-Bayern de Múnich en 1999-, así que el objetivo de 2029 será poder levantar la orejona en casa, cosa que solo ha pasado dos veces en la historia y la última fue en 1965, cuando el Inter de Milán ganó la Copa de Europa en el Estadio Giuseppe Meazza.


