Cesc Fàbregas se ha convertido en uno de los entrenadores más interesantes y reconocidos del mundo del fútbol después de su buen papel en el Como italiano. Tras el ascenso a la Serie A en 2024, la temporada pasada consiguió clasificar al equipo para la UEFA Champions League por primera vez en su historia. El exjugador del Fútbol Club Barcelona ha ido quemando etapas en los banquillos de manera muy rápida y, por eso, los grandes clubes europeos se han interesado en él de cara al futuro. Y, precisamente, el Barça podría ser uno de ellos. Según el periodista Gianluca di Marzio, Cesc tendría una cláusula especial en su contrato que provocaría que pudiera salir con facilidad del Como si un club como el Barça llama a su puerta.
Cesc Fàbregas tendría una cláusula especial de salida para poder entrenar al Barça
Además, el Arsenal o el Chelsea, equipos en los que jugó, también formarían parte de esta cláusula de salida especial del entrenador. De momento, Cesc quiere continuar haciendo historia en el Como y, de hecho, ya rechazó ofertas este mismo verano, especialmente de otros equipos italianos. La idea del exjugador azulgrana es continuar formándose en el Como y, si surge una opción de primer nivel en Europa, tantearla. En este sentido, el Barça sería una de sus prioridades de futuro, aunque en la entidad azulgrana solo piensan, hoy en día, en Hansi Flick. El técnico alemán tiene contrato hasta 2028 y el Barça ya ha dejado claro que solo él decidirá cuándo terminará su etapa en el banquillo culé.

Precisamente, el contrato de Cesc con el Como también termina en 2028, con la posibilidad de que se alineen los astros el mismo año y, si Flick decide poner punto final a su carrera como entrenador, la opción del exjugador azulgrana podría surgir. Aun así, tampoco se debe descartar que Cesc acabe antes en la Premier League si le llega una buena propuesta de algún club inglés. Por otro lado, su nombre también fue relacionado con el Real Madrid este verano antes de la elección de José Mourinho, pero todo apunta a que el técnico catalán no vería con buenos ojos su llegada al Santiago Bernabéu.

