La temporada de Primera División llega este fin de semana a su desenlace definitivo y el gran foco catalán estará puesto en el Girona FC, que afronta una última jornada dramática con la permanencia en juego. El conjunto gerundense recibirá la visita del Elche este sábado a las 21:00 horas en un duelo que se podrá seguir en directo por DAZN LaLiga. Los hombres de Míchel dependen de sí mismos para asegurarse la continuidad en Primera tras un tramo final de temporada muy irregular que les ha condenado a sufrir hasta el final.
La jornada también tendrá interés para el Fútbol Club Barcelona y el Espanyol. El Barça jugará también el sábado a las 21:00 horas contra el Valencia en Mestalla con transmisión por DAZN LaLiga, en un partido marcado por la despedida de Robert Lewandowski, que disputará su último partido como blaugrana. Por su parte, el Espanyol recibirá a la Real Sociedad el sábado a las 21:00 horas por DAZN. Los blanquiazules ya han certificado la salvación tras dos victorias consecutivas de mucho mérito contra el Athletic Club y Osasuna, pero aún mantienen opciones matemáticas de entrar en la Conference League si ganan y el resto de resultados les favorecen.

Girona: ganar o ganar
La tensión más grande se vivirá en Girona. El equipo llega a la última jornada tras varios meses complicados, marcados por lesiones, falta de regularidad y una dinámica negativa que ha ido acercando el fantasma del descenso. El conjunto de Montilivi necesita ganar para evitar un desenlace trágico después de una campaña muy exigente. La afición gerundense espera una reacción definitiva del equipo en el partido más importante del curso. Jugadores como Cristhian Stuani, Ounahi o Tsygankov están llamados a liderar un grupo que sabe que una derrota podría tener consecuencias devastadoras.
La trascendencia del partido es enorme para el club gerundense, sobre todo teniendo en cuenta el contexto de los últimos años. Hace solo dos temporadas, el Girona firmó una campaña histórica acabando tercero en la Liga y clasificándose por primera vez para la Champions League. La temporada pasada, el equipo compitió en Europa contra algunos de los grandes clubes del continente y llevó el nombre de Girona a la élite internacional. Por eso, un descenso ahora sería un golpe durísimo tanto deportiva como económicamente para una entidad que parecía consolidada entre los grandes del fútbol.
