Món Esport
Mourinho vuelve a sus andadas y no se presenta en la rueda de prensa

José Mourinho ha vuelto a protagonizar un episodio polémico en el Santiago Bernabéu. Aunque el Real Madrid ha superado al Villarreal por 1-0, el técnico portugués ha decidido no asistir a la rueda de prensa posterior al partido, en una noche marcada por la tensión arbitral y la expulsión de Vinícius Júnior. Su ausencia ha sorprendido a los periodistas presentes en el estadio y ha vuelto a situar al entrenador blanco en el centro de la actualidad. Mourinho ha justificado la decisión con una frase muy significativa: «Quiero estar en el banquillo contra el Sevilla y el Barça». El portugués ha preferido mantenerse en silencio para evitar unas declaraciones en caliente que pudieran tener consecuencias disciplinarias y poner en peligro su presencia en los próximos partidos. La decisión ha llegado después de un encuentro especialmente tenso, en el que el técnico madridista ha protestado varias decisiones arbitrales y ha vivido con visible malestar la expulsión del delantero brasileño.

El principal motivo de la indignación madridista ha sido la tarjeta roja directa a Vinícius. El brasileño había conseguido marcar en una acción que acabó anulada tras la intervención del VAR. Las imágenes mostraron un tirón de pelo a Saliba en la jugada previa, una acción que llevó al árbitro, Díaz de Mera, a revisar las imágenes y expulsar al futbolista. La decisión encendió los ánimos en el Bernabéu. Vinícius protestó la resolución arbitral y Mourinho vivió los minutos posteriores con una tensión evidente desde el banquillo. La expulsión condicionó el tramo final del partido, aunque el Real Madrid acabó asegurando los tres puntos.

Mourinho, celebrando el gol anulado a Vinícius con los futbolistas. | Europa Press
Mourinho, celebrando el gol anulado a Vinícius con los futbolistas. | Europa Press

Mourinho no quiere poner en riesgo su presencia en el clásico

El silencio de Mourinho contrasta con su historial en el Real Madrid. Durante su primera etapa en el banquillo blanco, entre 2010 y 2013, el entrenador ya protagonizó numerosos episodios de tensión con los medios de comunicación. En varias ocasiones delegó las comparecencias en su segundo entrenador, Aitor Karanka, y convirtió las ruedas de prensa en otro escenario de confrontación. Más de una década después, el técnico ha vuelto a optar por una decisión que recuerda aquella etapa. Esta vez, sin embargo, el motivo que habría trasladado al club ha sido claro: quiere continuar dirigiendo al equipo desde el banquillo en los partidos que vienen.

El próximo compromiso contra el Sevilla será una primera prueba para los madridistas antes de visitar al Barça el 25 de octubre. Mourinho quiere estar presente y ha optado por no alimentar una controversia que podría tener consecuencias personales. Mientras tanto, el Comité de Disciplina tendrá que determinar el alcance de la sanción a Vinícius, una resolución que también puede condicionar el clásico. Así, la victoria por 1-0 contra el Villarreal ha quedado marcada por una ausencia inesperada en la sala de prensa y por una nueva polémica arbitral. Mourinho ha elegido el silencio para proteger su presencia en el banquillo, pero la tensión en el Real Madrid continúa creciendo a medida que se acerca el duelo contra el Barça.



Nuevo comentario

Comparte

Icono de pantalla completa