José Mourinho no se olvida de Pep Guardiola. La rivalidad que ambos protagonizaron durante sus años en el Real Madrid y en el Fútbol Club Barcelona, respectivamente, sigue generando episodios más de una década después, y el técnico portugués ha aprovechado el documental de Netflix The Special One para lanzar un nuevo ataque contra el de Santpedor. Mourinho, que vuelve a estar al frente del Real Madrid y enfrenta una nueva etapa en el club blanco, ha hablado sobre su relación con el fútbol y sobre su voluntad de continuar entrenando durante muchos años. Para Mourinho, no hay necesidad de tomarse un descanso del fútbol. Y es aquí donde llega la crítica a Guardiola: «Algunas personas necesitan un año sabático, algo que detesto. Odio esa palabra. Para mí, un año sabático significa debilidad».
Mourinho: «Descansaré cuando esté muerto»
Mourinho va más allá y deja una frase contundente que apunta directamente a Guardiola, quien después de dejar el Barça se tomó un año sabático antes de asumir el banquillo del Bayern de Múnich. El catalán también decidió detenerse este verano tras una larga etapa en el Manchester City. «No me vengan con eso de los años sabáticos. Yo nunca necesito un descanso. Descansaré cuando esté muerto», afirma Mourinho. Las palabras del portugués llegan precisamente cuando Guardiola vuelve a estar alejado temporalmente de los banquillos tras una década en el Manchester City. Aunque Mourinho no menciona explícitamente el nombre de su antiguo rival en este fragmento del documental, el contexto hace evidente la referencia.

La rivalidad entre ambos entrenadores vivió sus momentos de máxima tensión durante la etapa de Mourinho en el Real Madrid y Guardiola en el Barça. Sus duelos marcaron una época del fútbol europeo y convirtieron cada uno de sus enfrentamientos en uno de los grandes atractivos de la temporada. Ahora, sin la posibilidad de reeditar estos duelos de manera inmediata, Mourinho ha recuperado aquella rivalidad con un ataque que Guardiola probablemente no esperaba. Para el portugués, el fútbol no es una actividad de la que se pueda desconectar. «No creo que sea una obsesión. No lo veo como una obsesión. Cuando llegas a un cierto nivel, simplemente quieres quedarte allí para siempre», explica.

