El Espanyol ha rescatado un punto contra el Sevilla en el RCDE Stadium tras un partido marcado por las polémicas arbitrales, la superioridad numérica y un final de infarto. El conjunto blanquiazul ha jugado buena parte de la segunda mitad con un jugador más, pero no ha sido capaz de transformar esta ventaja en una victoria. El Sevilla se ha adelantado en el tramo final gracias a Stassin, pero Marcos ha establecido el empate definitivo en el minuto 97, cuando ya parecía que los tres puntos volarían de Cornellà. El duelo ha estado condicionado desde muy pronto por una expulsión muy protestada por el conjunto andaluz. El Sevilla ha considerado excesiva la decisión arbitral y ha reclamado con insistencia una acción que ha dejado a los visitantes en inferioridad numérica durante gran parte de la segunda mitad. A pesar de jugar con diez futbolistas, los de Luis García Plaza han sabido mantenerse ordenados y han conseguido competir hasta el final ante un Espanyol que ha tenido dificultades para encontrar espacios.
La polémica no se ha detenido con la expulsión. Cuando el Espanyol ha conseguido encontrar el camino del gol, el VAR ha intervenido para anular un tanto de Omar El Hilali por un fuera de juego posicional de Marcos. La decisión ha generado protestas entre los jugadores y la afición blanquiazul, que han visto cómo una acción que podía haber cambiado el signo del partido quedaba invalidada por la intervención del videoarbitraje. El equipo de Manolo González ha insistido en la búsqueda del gol, pero el Sevilla ha resistido las ofensivas locales con una defensa compacta y una gran capacidad para enfriar el ritmo del encuentro. El Espanyol ha tenido más iniciativa y ha buscado cargar el área, pero le ha faltado precisión en los metros finales y ha acabado pagando caro el hecho de no aprovechar la ventaja de jugar con un futbolista más.

Stassin golpea y Marcos salva un punto
Cuando el partido encaraba los últimos minutos, el Sevilla dio la sorpresa. Stassin marcó en el minuto 85 y adelantó a los andaluces en una acción que dejó el RCDE Stadium en silencio. El conjunto visitante, a pesar de haber jugado gran parte de la segunda mitad con diez jugadores, estuvo a punto de llevarse una victoria de mucho valor gracias a su resistencia y a la capacidad para aprovechar una de las pocas ocasiones claras de las que dispuso. El Espanyol, sin embargo, no bajó los brazos. Los blanquiazules continuaron atacando hasta el último instante y encontraron el premio a la insistencia en el tiempo añadido. Marcos marcó en el minuto 97 y hizo estallar el RCDE Stadium con un empate que evitó una derrota especialmente dolorosa, pero que dejó un sabor agridulce por la oportunidad perdida de sumar los tres puntos.
Con este resultado, el Espanyol ha conseguido salvar un punto en un partido que ha tenido prácticamente todos los ingredientes: expulsión, protestas, intervención del VAR, gol anulado, inferioridad numérica y un desenlace dramático. El conjunto blanquiazul deberá continuar mejorando su eficacia ofensiva si quiere convertir este tipo de partidos, en los que ha tenido ventajas importantes, en victorias.
