El Espanyol continúa sin encontrar la fórmula para hacerse fuerte en el RCDE Stadium. El conjunto blanquiazul ha empatado a cero contra el Deportivo de La Coruña en un partido en el que ha tenido más presencia con el balón, pero le ha faltado acierto en los metros finales. La llegada de Eder Sarabia al proyecto perico no ha podido comenzar con una victoria ante la afición y la sequía de triunfos en casa ya se prolonga desde la primera jornada del campeonato. El duelo tenía un componente especial, ya que era el primer partido de Sarabia en el RCDE Stadium desde que asumió el banquillo. El técnico vasco, sin embargo, no ha podido sentarse en la zona técnica por sanción y ha seguido el partido desde la grada, con su segundo entrenador, Jon López, dirigiendo al equipo desde la banda. El Espanyol ha presentado una propuesta diferente, con una defensa de tres centrales y más protagonismo para los carrileros, pero el cambio de dibujo no se ha traducido en los tres puntos.

Dominio perico sin premio antes del descanso
El Espanyol salió con la intención de llevar el peso del partido y logró instalarse durante muchos minutos en el campo del Deportivo. Los blanquiazules buscaron profundidad por las bandas y generaron llegadas, especialmente a través de Tyrhys Dolan y Alejandro Santiago. El mismo Santiago dispuso de una buena oportunidad con un remate de cabeza que obligó a Leo Román a intervenir, mientras que Roberto Fernández también probó suerte dentro del área. El Deportivo, por su parte, intentó aprovechar las transiciones y tuvo alguna aproximación peligrosa. Lorenzo Amatucci estuvo cerca de encontrar portería con un tiro desde dentro del área, y Luismi Cruz también buscó sorprender a Ángel Fortuño. A pesar de las alternativas, ninguno de los dos equipos logró romper el empate antes del descanso.
En la reanudación, el Deportivo movió el banquillo con la entrada de Pierre-Emerick Aubameyang, que volvió a tener protagonismo, y Diego Villares. Más adelante también entró Marc Casadó, quien recibió una sonora pitada por parte de la afición perica. El conjunto gallego intentó ganar presencia ofensiva, pero el Espanyol continuó buscando el gol con más posesión y llegadas al área rival. Los de Sarabia insistieron hasta el tramo final. Edu Expósito probó suerte con un tiro desde la frontal y, poco después, otro remate suyo dentro del área chocó con la defensa visitante. También lo intentó Javi Hernández, mientras que Pere Milla tuvo una buena opción con un remate de cabeza que no encontró portería. Los cambios ofensivos, con la entrada de Bryan Zaragoza y Marcos Fernández, tampoco lograron desbloquear el marcador.
Finalmente, el 0-0 fue definitivo. Un punto que permite al Espanyol sumar, pero que deja un sabor amargo por la necesidad de recuperar la confianza en casa. Tras la victoria en Villarreal, el equipo tenía la oportunidad de dar continuidad a la reacción ante su gente, pero volvió a quedarse sin celebrar un triunfo en el RCDE Stadium. La primera victoria como local sigue siendo la gran asignatura pendiente de un Espanyol que necesita transformar el dominio en resultados.
