Álvaro Aguado, el exjugador del Real Club Deportivo Espanyol acusado de una presunta agresión sexual a una trabajadora del club blanquiazul y por la cual la Fiscalía pide 9 años de prisión, ha roto su silencio. Más de un año después de que saliera a la luz su investigación y todas las partes declararan, el futbolista ha publicado un video en sus redes sociales donde ha defendido su inocencia y ha denunciado que «ni siquiera alguien sin escrúpulos merecería vivir algo semejante«. Aguado, que lleva sin equipo después de que terminara su contrato con el Espanyol el pasado 30 de junio, considera que «después de todo lo vivido y después de una semana de reflexión por las últimas noticias que salieron», cree que es «el momento de hablar».
Álvaro Aguado, el exjugador del Espanyol acusado de agresión sexual, ha defendido su inocencia
El jugador ha dejado claro que su vida ha cambiado por completo desde que se conoció el caso y, por eso, ha decidido hablar, ya que, según él, «callar también tiene consecuencias». El mediocampista lamenta que «hace un año que mi vida se detuvo de golpe y desde entonces no he podido ejercer mi profesión por una acusación gravísima» y que gran parte de la información que se ha difundido públicamente no explica «lo que vieron los testigos directos que han declarado en el juzgado, ni las incoherencias e inexplicables lagunas en la declaración de la denunciante, ni las contradicciones entre su versión y la de los testigos allí presentes, ni los informes médicos iniciales que acreditan que no hubo ni un solo signo de agresión«.
Aguado asegura que «si la opinión pública conociera la información que ya forma parte del procedimiento entendería que la realidad difiere mucho del relato que se ha difundido» y ha deseado que el juicio llegue lo antes posible, donde «se analizarán en profundidad los hechos, las pruebas y los testimonios, donde se sabrá la verdad de lo que ha pasado y quién es realmente la víctima«. El futbolista también remarca que situaciones como esta «ensucian la lucha legítima de mujeres que sí han sido agredidas y merecen protección, credibilidad y respeto» y se ha dirigido hacia las personas que le han señalado públicamente, deseando que «nunca tengan que pasar por algo semejante». Finalmente, ha cerrado su intervención mostrando confianza en el proceso judicial para que se aclare lo ocurrido.

