Ai Ogura ha sido el gran protagonista del Gran Premio de los Países Bajos. El piloto japonés de Trackhouse Aprilia ha conseguido este domingo su primera victoria en la categoría reina después de dominar una carrera muy exigente en el circuito de Assen. Raúl Fernández ha completado el doblete del equipo satélite de Aprilia con una brillante segunda posición, mientras que Jorge Martín ha cerrado el podio con un tercer lugar que le ha permitido convertirse en el nuevo líder del Campeonato del Mundo tras el abandono de su compañero de equipo Marco Bezzecchi.
La carrera dio un giro decisivo cuando Bezzecchi, que llegaba a los Países Bajos como líder del Mundial con siete puntos de ventaja, cayó mientras luchaba por las primeras posiciones. El italiano sufrió una caída grave y no pudo reanudar la marcha para mantener el liderazgo del campeonato. Martín aprovechó la ocasión con una carrera muy inteligente, sin asumir riesgos innecesarios, para sumar unos puntos que ahora lo sitúan al frente de la clasificación general. Por delante, Ogura impuso un ritmo imposible de seguir. El japonés gestionó con sangre fría la presión de su compañero de equipo Raúl Fernández y cruzó la meta en primera posición para estrenar su casillero de victorias en MotoGP. El doblete de Trackhouse confirma el excelente momento que atraviesa la estructura satélite de Aprilia, que ha sido la gran dominadora del fin de semana en Assen.

Los hermanos Márquez completan una gran actuación
Una de las notas más positivas del fin de semana ha sido el regreso de Álex Márquez. El piloto de Cervera ha completado una actuación muy meritoria en su primera carrera larga tras el grave accidente sufrido en el Circuito de Barcelona-Cataluña. A pesar de llegar aún lejos de su mejor estado físico, fue capaz de remontar posiciones hasta terminar quinto, demostrando una vez más su capacidad de sacrificio y competitividad. Justo detrás de él terminó su hermano Marc Márquez. El nueve veces campeón del mundo volvió a sufrir en un circuito que no se adaptaba especialmente bien a su estilo ni a las características de su Ducati, pero supo limitar los daños con un meritorio sexto lugar. Sin el ritmo necesario para luchar por el podio, Marc optó por una carrera inteligente y sin riesgos, consciente de que sumar puntos era la mejor opción en una jornada marcada por el caos delante de él.
