Caos. Si hay una palabra que puede definir de alguna manera la carrera disputada en Malasia, esta es perfecta. Una carrera que ha comenzado con una hora y media de retraso por las lluvias torrenciales y que, cuando ya estaba a punto de comenzar, se ha vuelto a retrasar por una avería eléctrica de la FIA que ha afectado a varias escuderías. ¿Y qué piloto es el que siempre sabe controlar el caos? Fácil: Max Verstappen. El piloto neerlandés ha dominado una carrera que se le había complicado de entrada tras caer hasta la tercera posición en la salida. Sin embargo, el cuatro veces campeón del mundo ha sabido caminar sobre las aguas malasias para superar a los Mercedes y conseguir su primera victoria del año 2026. De esta manera, mantiene su impresionante récord de haber ganado al menos una carrera cada temporada desde que debutó con Red Bull en 2016.

Desde el principio, todo ha sido una auténtica locura. Varios pilotos, como Lewis Hamilton, decidieron salir con neumáticos de seco cuando la pista aún estaba mojada, una apuesta que les salió cara en los primeros compases de la carrera. Sin embargo, la aparición de varios coches de seguridad y el posterior cambio a los neumáticos de seco volvieron a cambiar completamente el orden de la parrilla, con pilotos ocupando posiciones muy alejadas de las que suelen ocupar. Tras los coches de seguridad, las numerosas paradas en boxes, los accidentes y algunos abandonos inesperados —como el de George Russell, a solo cinco vueltas del final cuando rodaba tercero—, la bandera a cuadros recibió a Verstappen en primera posición, Kimi Antonelli segundo y Hamilton tercero, quien culminó así una gran remontada.

Fernando Alonso ha mantenido detrás a Norris para conseguir la octava posición. | Europa Press
Fernando Alonso ha mantenido detrás a Norris para conseguir la octava posición. | Europa Press

Alonso vuelve a demostrar su magia

El Aston Martin es actualmente el penúltimo coche de la parrilla. Un motor Honda que no ha estado a la altura y un chasis que tampoco ha cumplido las expectativas han obligado a Fernando Alonso a volver a conformarse, un año más, con luchar en el fango. O incluso más abajo. Pero, al igual que Max Verstappen, Alonso se crece cuando las cosas se complican. El piloto asturiano ha sido uno de los damnificados por la decisión de salir con neumáticos de seco bajo la lluvia y ha caído posiciones durante las primeras vueltas. Sin embargo, Alonso ha ido recuperando terreno con un ritmo impropio de su monoplaza hasta alcanzar la octava posición, su mejor resultado de toda la temporada. Una actuación que vuelve a poner en valor su renovación por un año más. Porque, a pesar de las limitaciones de su Aston Martin, el piloto asturiano continúa demostrando que conserva el nivel —o incluso más— que exige la Fórmula 1.

Para acabar de redondear una jornada absolutamente surrealista, incluso los himnos de la ceremonia del podio fallaron. Verstappen, Antonelli y Hamilton tuvieron que esperar a que todo volviera a la normalidad para poder completar la celebración. En conjunto, el colofón perfecto a una carrera en la que ha habido de todo menos normalidad. Con estos resultados, la Fórmula 1 pone rumbo a Singapur, donde la próxima semana llegará la tradicional carrera nocturna. Y lo hará con un Antonelli que amplía la ventaja sobre su compañero de equipo a los 84 puntos y que, cada vez más, ve más cerca la posibilidad de conquistar su primer Mundial.



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