El mundo del atletismo ha vivido una jornada histórica en la Maratón de Londres 2026, donde el keniano Sabastian Sawe ha logrado una hazaña que durante décadas ha parecido prácticamente inalcanzable. El atleta ha completado los 42,195 kilómetros en un tiempo de 1 hora, 59 minutos y 30 segundos, convirtiéndose en el primer ser humano que baja oficialmente de las dos horas en una maratón en competición homologada, protagonizando un punto de inflexión en la historia de este deporte. Lo que antes se consideraba un límite fisiológico ha sido superado en competición real, abriendo la puerta a una nueva era en la que los límites humanos continúan redefiniéndose.
Este registro no solo representa un nuevo récord del mundo, sino que rompe una barrera simbólica que ha marcado generaciones de corredores. Hasta ahora, la anterior plusmarca estaba en manos del también keniano Kelvin Kiptum con 2:00:35, establecida en 2023, y muchos expertos consideraban que bajar de este límite requeriría aún años de evolución en entrenamiento y tecnología. La carrera de este año ha sido excepcional en muchos sentidos. No solo Sawe ha bajado de las dos horas, sino que también el etíope Yomif Kejelcha ha logrado una marca de 1:59:41 en su debut en la distancia, mientras que el ugandés Jacob Kiplimo ha finalizado tercero con 2:00:28, un tiempo que igualmente habría superado el antiguo récord mundial.

Una Maratón de Londres que pasará a la historia
El desarrollo de la prueba ha estado marcado por un ritmo altísimo desde la segunda mitad. Sawe y Kejelcha han impuesto una velocidad constante y han roto la carrera a partir del kilómetro 35, dejando atrás al resto de competidores. Esta capacidad de mantener un ritmo medio próximo a los 2 minutos y 50 segundos por kilómetro ha sido clave para alcanzar una marca que hasta hace poco parecía reservada a experimentos controlados, como los intentos no oficiales de Eliud Kipchoge. Además, este éxito también refleja la evolución reciente del atletismo de fondo. Factores como las mejoras en la preparación física, la optimización de las estrategias de carrera y el uso de zapatillas de última generación han contribuido a reducir progresivamente los tiempos en maratón. La jornada ha sido igualmente destacada en categoría femenina, donde la etíope Tigst Assefa ha revalidado su victoria y ha establecido un nuevo récord mundial en carreras solo femeninas, con un tiempo de 2:15:41.
