El Girona FC ha sufrido una derrota dolorosa contra el RCD Mallorca (0-1) en un partido en el que ha terminado pagando muy caro un error puntual. El equipo gerundense ha dominado varias fases del juego y ha generado ocasiones, pero ha vuelto a evidenciar la falta de acierto en los momentos clave, lo que ha terminado marcando el desenlace del duelo. El partido ha estado equilibrado durante buena parte de la primera mitad, con alternativas y sin un dominador claro. Aun así, cuando parecía que se llegaría al descanso con empate, el Girona cometió un grave error defensivo en las marcas. En un centro al área del exjugador gerundense Johan Mojica, los centrales Blind y Vitor Reis dejaron completamente solo a Samú Costa, quien no desaprovechó la situación y remató de cabeza a placer para hacer el 0-1.
En la reanudación, el Girona reaccionó y mostró su mejor versión. Especialmente en los primeros minutos de la segunda parte, el equipo encerró al Mallorca en su campo y generó varias llegadas con peligro. Fue en este tramo cuando los de Míchel tuvieron la ocasión más clara para empatar el partido. En una acción dentro del área, un disparo gerundense fue desviado por una gran intervención del portero Leo Román, y posteriormente el balón impactó en el poste, evitando lo que parecía el gol del empate.

El descenso aún vigila al Girona
Esta jugada resumió perfectamente el partido del Girona: insistencia y volumen ofensivo, pero sin la precisión necesaria para transformar las ocasiones en goles. Con el paso de los minutos, el Mallorca supo defender su ventaja, cerrando espacios y dificultando cada vez más las llegadas de los locales. A pesar de los intentos finales, el Girona no encontró el camino del gol y terminó encajando una derrota por la mínima que deja sensaciones agridulces. El equipo ha competido y ha tenido fases de buen juego, pero con esta derrota el equipo gerundense se queda con 38 puntos en la 16ª posición, a solo cuatro puntos del descenso que marca el Sevilla con un partido menos. Por lo tanto, los de Míchel siguen en la cuerda floja y tendrán que luchar en las últimas cinco jornadas para evitar volver a la Segunda División.
