El Girona ha vivido una tarde redonda en Montilivi. El conjunto de Quique Álvarez se ha impuesto por un contundente 5-1 al Celta Fortuna en un partido que ha encarrilado con una primera parte espectacular, en la que ha anotado cuatro goles y ha dejado prácticamente sentenciada la victoria. Los blanquirrojos han aprovechado su superioridad para sumar tres puntos importantes y dar continuidad al triunfo de la jornada anterior contra el Andorra. El equipo gerundense ha salido decidido a hacerse fuerte en casa y ha encontrado muy pronto el premio a su insistencia. Vladyslav Vanat abrió el marcador en el minuto 17, tras una asistencia de Unai Hernández, que poco después amplió la ventaja con el 2-0 en el minuto 20, a pase del mismo delantero ucraniano.
El Girona ha continuado presionando y ha aprovechado la expulsión de Pablo Meixús, en el minuto 28, por una falta como último hombre, para poner aún más tierra de por medio. Vanat transformó el penal posterior para situar el 3-0 y completar su doblete. Antes del descanso, Carles Pérez hizo el cuarto en el minuto 38, culminando una asistencia de Yáser Asprilla. Montilivi llegó al descanso con la sensación de estar presenciando una de las actuaciones más completas del equipo esta temporada.

Una goleada para consolidar las buenas sensaciones
Con el partido muy encarrilado, el Girona gestionó la ventaja tras la reanudación y terminó redondeando una victoria contundente por 5-1. Aunque el Celta Fortuna intentó competir, la inferioridad numérica y la eficacia ofensiva de los locales condicionaron el desarrollo del duelo. El resultado permite a los blanquirrojos encadenar dos victorias consecutivas, tras el 2-0 contra el Andorra, y refuerza la confianza de un equipo que quiere acercarse a las posiciones punteras de la clasificación. Además, la goleada llega en un momento especial, coincidiendo con las Fiestas de Sant Narcís, y da una alegría a la afición gerundense. El Girona ha demostrado que, cuando encuentra espacios y puede desplegar su potencial ofensivo, es capaz de hacer mucho daño a los rivales. Montilivi ha celebrado una manita que puede servir de punto de inflexión para un equipo que aspira a convertir las buenas actuaciones en una dinámica estable de resultados.
