El Girona dejó escapar la victoria ante el Castellón en Montilivi después de perder por 1-2 en un partido que tuvo un claro punto de inflexión: la expulsión de Abel García en el minuto 52. Los gironenses se adelantaron en la primera mitad gracias a un gol de Junior, pero se vieron obligados a afrontar toda la segunda parte prácticamente con un futbolista menos. El Castellón aprovechó la superioridad numérica en el tramo final y dio la vuelta al marcador con dos goles en solo seis minutos, primero en el 80 y después en el 86. El conjunto de Quique Álvarez llegaba al duelo en un buen momento tras haber encadenado dos victorias, incluida la contundente actuación en El Molinón contra el Sporting. Enfrente había un Castellón que se presentó en Montilivi como líder invicto, con diez puntos de doce posibles y solo un gol encajado en las cuatro primeras jornadas.
El Girona comenzó el partido con la intención de llevar la iniciativa y encontró el premio antes del descanso. Junior hizo el 1-0 tras un rechace del portero a un gran disparo de Fran Beltrán y puso Montilivi de cara a los intereses de los locales. Los gironenses supieron aprovechar su momento y llegaron al descanso con ventaja, conscientes de que quedaba toda una segunda parte para defender el resultado. Pero el guion cambió radicalmente tras la reanudación. En el minuto 52, Abel García fue expulsado, dejando al Girona con diez jugadores durante casi toda la segunda mitad. La inferioridad obligó a los de Quique Álvarez a dar un paso atrás y a centrar buena parte de sus esfuerzos en proteger la ventaja ante un Castellón que comenzó a tener cada vez más protagonismo.

El Castellón da la vuelta al partido en seis minutos
El Girona resistió durante buena parte de la segunda mitad, pero el Castellón acabó encontrando el camino del gol. En el minuto 80 llegó el empate en una acción desafortunada. Gazzaniga hizo una gran parada pero el balón cayó a los pies de Sienra para poner el 1-1 en el marcador. El golpe definitivo llegó solo seis minutos después. En el minuto 86, Álvaro García volvió a aprovechar un rechace de Gazzaniga para hacer el 1-2 y culminar así la remontada en Montilivi. El Girona, que había estado por delante durante buena parte del partido, vio cómo la ventaja desaparecía en el tramo final tras haber tenido que jugar durante casi toda la segunda parte con diez futbolistas. Los últimos minutos fueron un ejercicio de supervivencia para los locales, que intentaron buscar una reacción desesperada. El Castellón, sin embargo, supo gestionar su ventaja y evitó que los gironenses volvieran a igualar el marcador.
Finalmente, el 1-2 fue definitivo y el Girona encajó una derrota especialmente dolorosa por la manera en que se produjo. Los gironenses tuvieron el partido de cara después del gol de Junior, pero la expulsión de Abel García condicionó completamente la segunda mitad y permitió al Castellón dar la vuelta al marcador en los últimos diez minutos. El resultado pone fin a la buena dinámica de los de Quique Álvarez, que llegaban tras dos victorias consecutivas y con la confianza recuperada después de un inicio de temporada irregular. El Castellón, por contra, confirmó en Montilivi su gran momento y demostró por qué había llegado a la quinta jornada como uno de los equipos más sólidos de la categoría.
