El Girona FC ha sufrido una dura derrota por 0-1 a manos de la Real Sociedad en un partido disputado en Montilivi. Aunque el equipo de Míchel llegaba con confianza después de haber logrado una victoria en la última jornada, no ha podido superar a una Real que ha sabido defender su ventaja con firmeza. El gol decisivo llegó en el minuto 44, cuando Mikel Oyarzabal remató de cabeza para enviar el balón al fondo de la red, en una de las pocas ocasiones claras de la primera mitad.
A pesar de la derrota, el Girona compitió hasta el final y tuvo varias ocasiones para igualar el marcador, pero la defensa de la Real, liderada por el portero Álex Remiro, fue inconmensurable. Durante la segunda parte, los de Imanol Alguacil cerraron filas y alargaron el juego todo lo posible para mantener el resultado, con momentos de tensión como el golpe en la rodilla de su portero, que requirió atención médica pero no impidió que siguiera en el campo.
Las bajas han condicionado a los de Míchel, que ha tenido que utilizar jugadores menos habituales

En la segunda mitad, el conjunto gerundense buscó con insistencia el empate, pero las intervenciones de Remiro y la falta de precisión en los metros finales frustraron sus aspiraciones. Jugadores como Danjuma y Stuani, que entraron desde el banquillo, no lograron cambiar la dinámica del juego.
La Real Sociedad, con esta victoria, se recupera después de unas jornadas irregulares, mientras que el Girona tendrá que trabajar para recuperar el impulso que lo ha llevado a tener una temporada destacada hasta ahora. La afición, a pesar de la derrota, despidió al equipo con aplausos, reconociendo el esfuerzo ante un rival de nivel. Con este resultado, el Girona se queda sin puntos en esta jornada, pero el equipo se mantiene en una posición cómoda en la clasificación, aunque pierde una oportunidad para acercarse a las posiciones europeas.
