El Girona Futbol Club, que a mitad de temporada llegó a ser colista de la Liga y estuvo en puestos de descenso durante muchas jornadas, ha cambiado radicalmente de situación y afronta el final de curso con grandes sensaciones. Este lunes, el conjunto gerundense ha derrotado por la mínima al Vila-real (1-0), tercer clasificado de la competición, en Montilivi y ha dejado la permanencia prácticamente sentenciada. Los de Míchel Sánchez suman 37 puntos, dejando la zona de descenso a ocho puntos, y, de hecho, tienen mucho más cerca las plazas europeas, que se encuentran a solo cuatro puntos de los rojiblancos. Restan aún ocho jornadas de Liga, así que, si los gerundenses logran certificar la permanencia pronto, el sueño de volver a Europa podrá convertirse en realidad.
La crónica del Girona-Vila-real (1-0)
Aunque el Girona recibía a un rival muy duro en Montilivi, ya hace jornadas que Míchel ha conseguido que el equipo juegue a lo que él quiere y eso se nota. El conjunto catalán ha salido muy concentrado sobre el terreno de juego y ha sido superior al Vila-real desde el primer momento. Tras una lesión desafortunada de Vladyslav Vanat, Vitor Reis ha rozado el gol a la media hora de juego, con un cabezazo que se fue cerca del travesaño. En la recta final de la primera parte, el Girona ha encontrado el premio que merecía con un poco de fortuna. En un centro raso al área, Pau Navarro, defensa del Vila-real, calculó mal el rechace e introdujo el balón en el fondo de su propia portería.

Ya en la reanudación, el Vila-real intentó reaccionar, pero todo quedó en eso, en un intento. El conjunto amarillo no estuvo muy afinado y, de hecho, no disparó ni una sola vez entre los tres palos en todo el duelo. En cambio, el Girona, comandado por un Azzeldine Ounahi superlativo, como siempre, continuó teniendo ocasiones de gol. Viktor Tsygankov, Abel Ruiz y Axel Witsel tuvieron oportunidades clarísimas para ampliar distancias, pero no consiguieron enviar el balón al fondo de la red. De todas formas, el Girona tampoco necesitó más goles, ya que el Vila-real apenas se acercó a su portería. Antes del final, eso sí, los rojiblancos tuvieron que lamentar la lesión de Arnau Martínez. Sea como sea, tres puntos en el bolsillo y a soñar con Europa.

