El Girona ha perdido por 2-1 contra el Valencia en Mestalla, en un partido que se ha decidido en un tramo muy concreto de la segunda parte, donde los locales han golpeado con una eficacia casi quirúrgica. El conjunto gerundense ha competido bien en muchos momentos del duelo, pero ha acabado pagando muy caro un desajuste de pocos minutos que ha cambiado completamente el guion del partido. La primera parte se ha desarrollado con un ritmo bastante equilibrado, con un Girona ordenado y un Valencia que ha intentado imponer intensidad ante su afición. Ninguno de los dos equipos ha conseguido dominar con claridad, y las ocasiones claras han sido limitadas. A pesar de eso, el partido ha dejado la sensación de que cualquier detalle podía decantarlo.
Todo ha cambiado en la segunda mitad. El Valencia ha salido con una marcha más y ha abierto el marcador al minuto 50 gracias a un gol de Ramazani, que ha aprovechado una acción ofensiva bien ejecutada para adelantar a los locales. El Girona ha intentado reaccionar, pero solo nueve minutos después ha recibido un segundo golpe duro: Sadiq ha hecho el 2-0 al minuto 59, aprovechando el mejor momento del conjunto valenciano en el partido. En ese tramo, el Girona ha quedado contra las cuerdas, pero ha respondido de inmediato con carácter. Solo cuatro minutos después del segundo gol local, Joel Roca ha marcado al minuto 63 en una acción inmediata después de entrar al partido, recortando distancias y volviendo a abrir el duelo. Este gol ha dado aire al conjunto gerundense y ha reactivado sus opciones.

El Girona deberá mirar de reojo el descenso
A partir de aquí, el Girona ha buscado el empate con más insistencia, pero se ha encontrado un Valencia más sólido y ordenado defensivamente. El equipo catalán ha intentado ganar metros y generar peligro, pero le ha faltado precisión en los metros finales y continuidad en el juego ofensivo. El Valencia, por su parte, ha sabido gestionar muy bien la ventaja. Ha bajado el ritmo cuando ha sido necesario, ha cerrado espacios y ha evitado que el Girona encontrase situaciones claras de empate. Los minutos han ido pasando con un conjunto local cada vez más cómodo defendiendo el resultado. En el tramo final, el Girona ha intentado un último empuje y ha tenido una situación de clara superioridad para rematar un balón claro dentro del área, pero no ha encontrado el camino para volver a marcar. Con este resultado, el Girona se marcha con la sensación de haber competido, pero también de haber pagado muy caro una desconexión de solo nueve minutos que ha terminado decidiendo el duelo.
