El Valencia CF se encuentra inmerso en una crisis deportiva profunda desde hace años, que esta temporada se está agravando aún más, hasta el punto de que se ha convertido en el último clasificado de la Primera División. Tras la derrota por 2-3 contra Las Palmas en Mestalla, el conjunto de Rubén Baraja solo ha sumado seis puntos en las primeras diez jornadas de Liga, una situación alarmante que ha despertado la frustración de la afición. Además de los malos resultados deportivos, el malestar entre los seguidores del Valencia está relacionado con la gestión del propietario del club, Peter Lim, que lleva diez años al frente del club.
Disturbios en la rodalia de Mestalla
Después del partido, un grupo de cerca de 250 aficionados se ha concentrado en los alrededores del estadio para protestar contra la gestión de Lim. La tensión ha escalado hasta el punto de que se han producido cargas policiales cuando los manifestantes se dirigieron hacia el aparcamiento de Mestalla con el objetivo de recriminar a los jugadores al grito de «no saldréis del estadio». La Policía Nacional intervino, deteniendo a un hombre de 46 años por desórdenes públicos y desobediencia grave, e identificando a siete personas más. Cabe tener en cuenta que hace pocas semanas la policía de Singapur detuvo a un hombre que protestó frente a la casa de Lim en el país asiático.
🚔La policía carga contra los aficionados valencianistas que estaban esperando en la puerta del parking a que salieran los jugadores
— Radio MARCA (@RadioMARCA) October 21, 2024
📹@LucoCortes pic.twitter.com/mThUJVnUDo
En cuanto al partido contra Las Palmas en cuestión, el Valencia desaprovechó oportunidades claras que podrían haber cambiado el desenlace del partido, lo que generó aún más frustración entre los seguidores. A pesar de que el Valencia abrió el marcador con un penalti transformado por José Luis Gayà, los de Baraja terminaron encajando tres goles y el equipo no levanta cabeza y ve cómo la presión crece sobre el banquillo y la directiva. El partido contra Las Palmas era una oportunidad de oro para comenzar a revertir la situación, ya que los isleños eran colistas antes de este duelo, pero, finalmente, se convirtió en pesadilla.

