El Fútbol Club Barcelona ha salido derrotado del Parc des Princes del París Saint-Germain (PSG) en el partido correspondiente a la tercera jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League. Sin embargo, hay una noticia que podría ser más importante que el resultado. Xavi Espart ha aprovechado el PSG-Barça para presentar su candidatura a ser un futbolista diferencial para el primer equipo azulgrana. Con solo diecinueve años, el catalán ha exhibido personalidad, madurez y una calidad que no entiende de escenarios ni de rivales. Y lo ha hecho en una de las citas más exigentes que se pueden encontrar en el fútbol europeo.
Xavi Espart, una estrella en construcción
La noche de París debía ser una prueba de fuego para Xavi Espart. Las bajas defensivas han obligado a Hansi Flick a buscar soluciones, y el técnico alemán le ha confiado el lateral derecho en un partido en el que el PSG ha querido imponer su superioridad desde el primer minuto. Frente a él, un rival de máxima exigencia y uno de los atacantes más desequilibrantes del conjunto francés, Khvicha Kvaratskhelia. El resultado ha sido una de las grandes sorpresas positivas de la noche. Espart no se ha limitado a cumplir. Ha competido de tú a tú, ha defendido con criterio y ha demostrado una madurez poco habitual en un futbolista de su edad. No se ha achicado cuando el PSG ha acelerado ni ha renunciado a participar en el juego cuando el Barça necesitaba encontrar salidas.

Pero su actuación aún reservaba un momento mucho más especial. En el minuto 55, el lateral catalán protagonizó una de las acciones de la noche. Tras una combinación con Fermín López, ganó metros hasta entrar al área y conectó un disparo potente con la pierna derecha que superó a Safonov. Un golazo para empatar el partido, pero sobre todo una demostración de la confianza con la que ha afrontado el reto. Espart se ha estrenado como goleador en la Champions en el mejor escenario posible para reivindicarse.
De La Masia a la élite europea
Lo más significativo de la actuación de Espart no es solo el gol. Es la forma en que ha aparecido. En un equipo que ha sufrido para contener las transiciones del PSG y que ha terminado encajando cuatro goles, el joven catalán ha sido capaz de ofrecer una respuesta individual de primer nivel. Ha defendido, ha corrido, ha interpretado el partido y ha tenido la valentía de incorporarse al ataque cuando ha detectado la oportunidad. Y esto lo ha hecho, además, en la misma noche en que el teórico lateral titular, Joao Cancelo, ha quedado señalado por sus errores defensivos.


