Fermín López está convirtiendo la competencia interna del Futbol Club Barcelona en un dolor de cabeza para Hansi Flick. El centrocampista andaluz volvió a ser uno de los grandes protagonistas en la goleada contra el València CF, con un gol y dos asistencias, y ya suma cuatro goles y dos asistencias en las cuatro primeras jornadas de Liga. Su inicio de temporada es tan contundente que ha pasado por delante de Dani Olmo en la lucha por un puesto en la zona de la media punta. El detalle que hace especialmente interesante la situación es que el de Terrassa fue una pieza importantísima para la selección española en el Mundial que conquistó este verano -que Fermín se perdió por lesión- y fue titular indiscutible en los partidos decisivos. Ahora, sin embargo, es suplente en el Barça y solo ha disputado 131 minutos en las cuatro primeras jornadas, aunque ha repartido dos asistencias.

Fermín ha aprovechado perfectamente las oportunidades que le ha dado Flick. Comenzó como suplente contra el Rayo, pero ha sido titular contra el Athletic, el Elche y el València, y ha respondido con números espectaculares. Marcó contra el Athletic, hizo un doblete contra el Elche y en Mestalla firmó su actuación más completa: un gol, dos asistencias, otro pase de gol en una jugada anulada y un disparo al palo. Su influencia no se limita a llegar al área y marcar. Fermín está participando cada vez más en la construcción y en el último pase, y su energía encaja perfectamente con el ritmo que quiere imponer Flick. Contra el València, además, fue capaz de conectar constantemente con Lamine Yamal y terminó siendo uno de los futbolistas más determinantes de la goleada.
Dani Olmo pasa de ser campeón del mundo a mirarlo desde el banquillo
El caso de Olmo es especialmente llamativo porque su estatus no ha cambiado por un bajo rendimiento. El futbolista de Terrassa acaba de proclamarse campeón del mundo con la selección española y tuvo un papel importante durante el torneo. Ahora, sin embargo, debe convivir con una situación muy diferente en el Barça. Contra el València entró en el minuto 76, cuando el partido ya estaba decidido, pero en solo unos minutos demostró que sigue teniendo mucho que ofrecer: participó en el cuarto gol con una asistencia a Pedri y también intervino en la jugada del quinto. Es decir, Olmo no está dejando de dar argumentos a Flick; simplemente, Fermín está dando aún más. Y aquí aparece el bendito problema que al Barça ya le está bien tener.

