El Fútbol Club Barcelona está de celebración debido a las novedades del caso Negreira. La jueza Ana Gil Lima ha denegado la reclamación del Real Madrid que pedía el acceso ilimitado a todos los informes de auditoría realizados al Barça y que recogen todos los datos económicos del club blaugrana entre el 2010 y el 2021. Joan Laporta, presidente del club, ha mostrado a los medios su satisfacción sobre esta decisión y ha aprovechado la ocasión para volver a defender su inocencia y la del club: «Me alegro de que el juez haya dado con la puerta en las narices al Madrid».

Una petición fuera de lugar
«No puede utilizarse un procedimiento judicial para obtener información del funcionamiento de un club rival. Estaba fuera de lugar y el juez lo ha estimado así», ha declarado Laporta a los medios a su llegada al almuerzo de directivas antes del partido contra el Elche. El presidente ha recalcado que toda esta investigación tiene un claro objetivo de perjudicar la reputación del Barça y desestabilizar el club y ha mostrado su confianza en el proceso judicial para demostrar la inocencia sobre las acusaciones recibidas. «Confío en que lo más pronto posible se archivará este procedimiento», ha dicho el presidente.
Laporta ha mencionado a los medios la falta de base para la acusación que el Madrid ha realizado contra el club, una acusación «realizada para mantener el discurso que tienen en su televisión». Este discurso ha tratado de incriminar al Barça con denuncias de favorecimiento arbitral, cosa de la cual el presidente se ha defendido: «El Barça nunca ha alterado la competición intentando obtener favoritismo arbitral». Para terminar con sus declaraciones, Laporta ha lanzado un último consejo al Madrid: «Si quieren intentar ser mejores que nosotros, lo deben hacer como nosotros: trabajando, luchando y haciendo las cosas como se deben hacer. Y no intentando ir por la puerta trasera para jugar con ventaja», ha finalizado.
