Este jueves, Eduard Romeu ha dimitido como vicepresidente económico del Fútbol Club Barcelona. De este modo, Joan Laporta ve como en su segunda etapa a la presidencia azulgrana cae otro alto cargo. Este está siendo uno de los grandes problemas del mandato del abogado barcelonés, que continuamente tiene que reestructurar el club a causa de bajas de ejecutivos. Más allá de la mala imagen que esto da, también provoca cambios de rumbo constantes que hacen que la entidad azulgrana, que se encuentra en una situación muy delicada, todavía tenga más complicaciones para encontrar la estabilidad deseada.
Las dimisiones de altos cargos en el segundo mandato de Laporta
La primera dimisión destacada fue la de Jaume Giró. Tenía que ser, teóricamente, el vicepresidente económico, pero una semana después de la victoria electoral de Laporta, Giró dimitió antes incluso de que el presidente tomara posesión del cargo. Se dijo que se marchaba por un proyecto profesional en Londres, pero meses más tarde se convirtió en consejero de Economía de la Generalitat de Catalunya. Su lugar lo ocupó, justamente, Eduard Romeu. Este movimiento fue como una especie de premonición de lo que sería el mandato de Laporta, donde, desde entonces, han ido cayendo directivos, altos cargos y ejecutivos con un goteo constante.

Algunos de los nombres más destacados que han abandonado el club durante los últimos tres años son los siguientes: Mateu Alemany, director del Área de Fútbol; Jordi Cruyff, secretario técnico; Ferran Reverter, director ejecutivo; Jordi Llauradó, directivo responsable del Espacio Barça; Jaume Llopis, miembro de la Comisión del Espai Barça que salió después del adiós de Leo Messi; Jordi Camps, director comercial; Enric Llopart, director digital; Fran Carbó, director de Gestión del Club; Maribel Meléndez, directora corporativa; y, finalmente, Eduard Romeu.


