En el marco del caso Negreira, el árbitro José Luis González González ha sido interrogado por la Guardia Civil y ha declarado que el FC Barcelona contrató a José María Enríquez Negreira con el objetivo de “lograr algún tipo de beneficio deportivo”, cree el colegiado. Según su declaración, a la que ha tenido acceso El Mundo, Negreira habría asegurado a los dirigentes azulgranas que tenía influencia sobre los árbitros, haciéndoles entender que podía obtener ventajas en las decisiones arbitrales a favor del club catalán.
González González, quien desarrolló su carrera como árbitro hasta 2020 y posteriormente fue árbitro de VAR, ha declarado, calificando de “inútiles” los informes de asesoría arbitral elaborados por el hijo de Negreira para el Barça y asegurando que eran simplemente un “trámite para justificar los cobros”. Además, ha afirmado que Enríquez Negreira y su hijo se aprovecharon del cargo que el padre tenía como vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) para conseguir “un beneficio económico”.

Veintiún árbitros interrogados
El juzgado que investiga el ‘caso Negreira’ ha recibido los interrogatorios realizados por la Guardia Civil a veintiún árbitros en los últimos meses. El objetivo de esta fase de la investigación es determinar la verdadera influencia que José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), tenía sobre los colegiados y analizar el comportamiento del FC Barcelona respecto a los árbitros que dirigían sus partidos.
Entre las preguntas a los árbitros durante los interrogatorios, destacan aspectos como si la entidad azulgrana se hacía cargo de los desplazamientos de los árbitros hacia su estadio o si existían invitaciones a comidas. En este sentido, según las informaciones reveladas, los testigos confirmaron la realización de cenas organizadas por Negreira en un bar de su propiedad en la Ciudad Condal. Además, se desveló que estas comidas culminaban con sesiones a un karaoke con la participación del vicepresidente de los árbitros de ese momento. De hecho, el colegiado Jaime Latre habría asegurado que este tipo de trato privilegiado se repetía con “la mayoría de árbitros” asignados a los partidos del Barça, mientras que fuentes del club azulgrana aseguran que estas prácticas eran realizadas con carácter “protocolario”.
