Las nuevas elecciones a la presidencia del Futbol Club Barcelona ya están a la vista. Joan Laporta y su junta directiva han convocado los comicios para el próximo domingo 15 de marzo. Después de arrasar en las pasadas elecciones del año 2021, Laporta sigue siendo el favorito, con un mandato en el que ha logrado reflotar al Barça y llevarlo a varios éxitos deportivos y a una relativa estabilidad económica. No obstante, ha tenido que enfrentarse a una oposición muy dura durante los últimos años, donde incluso se ha pedido su dimisión, con la figura de Víctor Font, quien perdió las elecciones de 2021, como principal representante. Durante esta segunda etapa al frente del club, Laporta ha pasado por diversos altibajos que marcarán la campaña electoral de este 2026.
La despedida de Messi
El primer obstáculo importante con el que se encontró Laporta -y cuando aún no hacía ni un año que era presidente- fue la despedida de Leo Messi. El presidente barcelonés había ganado las elecciones asegurando que conseguiría la renovación del astro argentino, pero en el verano de 2021 -y a pesar de haber llegado a un acuerdo para prolongar su contrato- se anunció de repente su marcha. La crisis económica en la que se encontraba el Barça tras la etapa de Josep Maria Bartomeu en la presidencia hizo imposible la inscripción de la ficha de Messi y tuvo que irse.
Aunque esto en un primer momento no le costó muchas críticas a Laporta, el hecho de que, con el tiempo, la relación entre el jugador y el presidente no se haya reconducido -y que los intentos de retorno hayan fracasado año tras año- ha convertido a Messi en una de las piedras en el zapato del abogado barcelonés. Esto se hizo evidente hace pocas semanas, cuando el argentino regresó al Camp Nou a escondidas y publicó unas fotografías en las redes sociales sin que Laporta supiera nada. Muchos opositores al presidente han utilizado al astro de Rosario para atacarlo, pero, de momento, parece que ninguno de ellos podrá contar con su apoyo de cara a las elecciones.

Las palancas
Si bien es cierto que Laporta ha conseguido que el Barça se encuentre en una situación económica mucho más saneada que en el año 2021 -sin haber logrado aún entrar en la maldita regla 1:1 del fair play financiero-, la manera en la que lo ha conseguido ha recibido diversas críticas. Las palancas económicas son el nombre que reciben los activos que el presidente del Barça ha hipotecado para tener capital inmediato y poder volver a crear un equipo competitivo, como comenzó a hacer a partir del verano de 2022. Aunque es innegable que el Barça ha mejorado mucho financieramente, seguramente el resto de candidatos a la presidencia del club defenderán que había otras maneras de lograrlo.
El caso Negreira
Aunque el caso Negreira no haya sido especialmente criticado por la oposición a Laporta dentro del mismo barcelonismo -por ser del pasado y compartido con otros expresidentes-, sí que ha sido la sombra más grande y el escollo más importante que ha tenido que intentar superar en este segundo mandato. De momento, el caso se está tratando en los juzgados y mientras no haya una resolución, será difícil que este caso genere muchas críticas internas entre el entorno blaugrana. Ahora bien, sí que es probable que Negreira aparezca durante la campaña electoral, al menos para reclamar más transparencia a la actual junta directiva.

La Grada de Animación
A finales del mes de noviembre de 2024 estalló la noticia: el Barça cerraba la Grada de Animación hasta que los grupos que integran este espacio no pagaran las multas derivadas de su comportamiento incívico. Como se negaron a hacerlo, y así ha sido hasta ahora, este espacio ha permanecido cerrado y vacío hasta el día de hoy. El silencio de animación, primero en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc y después en el Camp Nou, ha sido una losa importante para Laporta, quien, de momento, se ha mantenido firme con su decisión a pesar de los gritos habituales de «queremos la Grada de Animación» en cada partido.
Paralelamente, Laporta y su junta directiva han avanzado en la creación de un nuevo espacio de animación para el Barça, que, por ahora, ha recibido muchas críticas, tanto por los grupos que formaban la antigua Grada, como por la oposición electoral. No obstante, en las últimas semanas parece que ha habido un acercamiento del club hacia los antiguos miembros de este espacio y el caso podría resolverse antes de las elecciones con una propuesta híbrida, que combine los grupos que había hasta ahora, con algunas novedades. De esta manera, podría extinguirse casi por completo el debate antes de la campaña electoral.
El caso Olmo
Sin lugar a dudas, si la oposición a Laporta ha sido beligerante contra él por algún motivo durante este segundo mandato, ha sido por el caso Olmo. Hace apenas un año, el centrocampista catalán estuvo a punto de quedar desinscrito del Barça por los problemas de fair play financiero del club y por problemas burocráticos. Aunque el caso estuvo a punto de acabar de mala manera para Laporta, el presidente y la junta directiva lograron salvarlo por los pelos. La oposición había corrido demasiado, comprando los relatos que llegaban desde Madrid, y llegó a pedir la dimisión de Laporta de manera unitaria. En lugar de salir debilitado del caso, la resolución hizo que el presidente quedara reforzado.
Otros puntos de conflicto
Durante esta presidencia de Laporta, ha habido muchos otros aspectos criticables, que, bien por falta de interés, bien porque ya han caducado, no se prevé que ocupen muchos minutos de debate durante esta campaña. Se podría hablar del tibio posicionamiento del club ante la amenaza de la ultraderecha en todo el mundo, de la salida de varios cargos importantes por la puerta de atrás o de algunas polémicas con representantes y comisiones. Laporta tendrá una defensa preparada para todos y cada uno de ellos. De hecho, ya ha ido contraatacando durante todo su mandato. A la vez, presumirá de éxitos deportivos, de la construcción del nuevo Spotify Camp Nou y de un proyecto de futuro que ilusiona a muchos culés.

