El fútbol catalán vuelve a pagar la falta de estadios con césped natural. El Badalona Women no podrá recibir al Barça en el Estadio Municipal de Badalona el 1 de noviembre porque las obras para renovar el terreno de juego no estarán terminadas. El partido se disputará en Palamós, a más de cien kilómetros de casa. Nuevamente, se hace evidente la crisis del césped natural que vive el país, ya que se ejemplifica un problema estructural: cuando un club se queda sin campo, las alternativas son escasas y los desplazamientos se multiplican.
Joan Soteras defendió la obligatoriedad del césped natural
En el caso del fútbol masculino, la normativa de la Primera RFEF que obliga a jugar sobre césped natural fue defendida por Joan Soteras cuando se puso en marcha la categoría. El presidente de la Federación Catalana de Fútbol (FCF) fue contundente en 2021: «Exigiremos que los campos sean de césped natural». La regla, aprobada por la RFEF, ha terminado complicando la vida a clubes catalanes que han conseguido el ascenso sin disponer de un estadio adaptado.

Hace pocos años, la UE Cornellà ya tuvo que trasladar los partidos a Palamós. El CE Europa y la UE Sant Andreu han seguido el mismo camino: ambos han tenido que abandonar provisionalmente sus estadios y trasladarse a Can Dragó para adaptarlos a los requisitos de la categoría. Soteras defendió posteriormente la posibilidad de flexibilizar la norma y permitir césped artificial homologado, pero el cambio no ha llegado a tiempo para evitar los exilios. La FCF no puede cambiar unilateralmente una norma de la federación española, pero sí que puede presionar para que se modifique. Los clubes catalanes han denunciado la falta de soluciones efectivas mientras han tenido que buscar campos alternativos y asumir las consecuencias deportivas, sociales y económicas de jugar lejos de casa.
El Sant Andreu volverá a casa; el Europa tendrá que esperar
Este sábado 31 de octubre, el Sant Andreu jugará contra el Teruel en Palamós porque la resiembra del césped de Can Dragó impide disputar allí el partido. El club prevé volver al Narcís Sala el fin de semana del 21 y 22 de noviembre, después de las obras para instalar césped natural. El Europa, en cambio, no tiene una salida tan próxima. El conjunto graciense jugará en Can Dragó toda la temporada 2026-2027 y no prevé volver al Nou Sardenya hasta que se pueda completar la transformación del terreno de juego, con un calendario que se alarga hasta 2027. El club ya había tenido que jugar en la Bòbila de Gavà el pasado enero, cuando Can Dragó tampoco estaba disponible.
CLUB | Comunicado sobre el partido UE Sant Andreu – CD Teruel, que se deberá jugar en el Municipal de Palamós. https://t.co/wzvEI0VN5V
— Unió Esportiva Sant Andreu (@uesantandreu) October 19, 2026
El Ayuntamiento de Barcelona ha asumido el compromiso de instalar césped natural en los dos estadios, pero los plazos dejan al Europa condenado a una temporada entera más fuera de Gracia. El presidente escapulado, Hèctor Ibar, ha lamentado la falta de implicación de la FCF y ha reivindicado que volver al Nou Sardenya es vital para el club. Ahora, el Badalona Women se suma a la lista de clubes que tienen que buscar otra casa y que se han encontrado con un grave problema a la hora de encontrar alternativas. El partido contra el Barça se jugará en Palamós; el Sant Andreu también tendrá que pasar por allí antes de volver al Narcís Sala, mientras que el Europa aún no ve próximo el regreso a Gracia.

