Leo Messi disputó en la madrugada de este pasado martes su último partido con Argentina. El capitán y leyenda de la selección ha puesto punto final a una trayectoria internacional de más de 21 años con una actuación a la altura de su carrera: un gol, dos asistencias y victoria por 3-0 contra Benín ante un Estadio Monumental de Buenos Aires completamente entregado. El partido ha sido el cierre de una historia que comenzó en 2005 y que termina con Messi como el futbolista con más partidos y más goles en la historia de la albiceleste y con un palmarés que registra un Mundial y dos Copas América.
Un último partido a la altura de Messi
La noche ya había comenzado con Messi emocionado antes de que el balón empezara a rodar. Durante la interpretación del himno argentino, el jugador no pudo contener las lágrimas y vivió el momento al lado de sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. El Monumental, con más de 85.000 espectadores, acompañó al capitán desde el primer minuto con una ovación que se repitió cada vez que el dorsal 10 entró en contacto con el balón.

El resultado fue lo menos importante, pero Messi se encargó de que también hubiera una última gran actuación sobre el césped. Argentina se fue al descanso sin goles, pero tras la reanudación Nicolás Otamendi inauguró el marcador y Nico Paz hizo el segundo, ambos con asistencias del astro de Rosario. En el tramo final llegó el momento que todos esperaban: Messi, de penalti, marcó el 3-0 y puso el punto final deportivo a su última aparición ante el público argentino. Con este gol, Messi llegó a los 126 con la selección y amplió aún más su récord como máximo goleador en la historia del país.
«Jugar con la selección es lo mejor que me ha pasado»
Después del partido, Messi tomó el micrófono y pronunció su último discurso como jugador de la selección argentina ante su público. El capitán habló especialmente de su padre, que murió hace pocos meses, y de todo lo que ha vivido durante estas dos décadas. «Jugar en la selección argentina es lo mejor que me ha pasado en la vida», afirmó en una noche marcada por la emoción. Messi también dejó claro que se va en paz después de haberlo dado todo por la camiseta albiceleste. La frase resume perfectamente el final de una etapa que durante años estuvo marcada por las críticas y las decepciones antes de terminar con las Copas América, la Finalissima y el Mundial.
El final de una historia irrepetible
Argentina preparó una despedida a la altura de su capitán, con música, homenajes, fuegos artificiales y un espectáculo de drones que convirtió el Monumental en el escenario final de la era Messi. Los compañeros también quisieron despedirlo en público, mientras Lionel Scaloni reconoció que no tenerlo más a su lado dejará un vacío imposible de llenar. Messi deja Argentina después de haber conseguido lo que durante muchos años parecía imposible: convertir una relación complicada con su país en una historia de amor absoluta. Llegó con dieciocho años entre dudas y comparaciones con Maradona y se va como el gran ídolo de una generación entera.

