Edita Balcaityte es entrenadora y juez profesional de baile deportivo. Llegó a Catalunya en el año 1999 procedente de Lituania, su lugar de nacimiento, y lo hizo con el título oficial de entrenadora-pedagoga expedido por la Universidad de Klaipeda. Esta licenciatura le permite, si así lo solicita, la inmediata convalidación del título de entrenadora de máxima categoria en cualquier país del mundo, una petición que, tal i como ha querido hacer público, le provocó un conflicto con el presidente de la Federación Española de Baile Deportivo, Luís Vañó.
En una entrevista concedida a El Món, apoyada por una denuncia presentada por Balcaityte en la comisaria de los Mossos d’Esquadra de Sarrià-Sant Gervasi, la entrenadora cuenta unas presuntas insinuaciones sexuales perpetadas por Vañó durante el proceso de convalidación su título. Según la lituana, la negativa a mantener “una relación personal más allá de la amistad” ha hecho que el presidente de la FEBD le haya “perjudicado de manera reiterada” a nivel profesional. Contactado por El Món, Luís Vañó ha rechazado hacer ninguna declaración.
Usted comenta que Luís Vañó la convocó a una cita privada. Pero antes de eso, pidió que le convalidasen el título de entrenadora. ¿Es así?
Sí, lo pedí por escrito, por mail. Me respondieron que me convalidaban con una categoría baja, la B, y no con la categoría máxima. Por mi titulación universitaria de entrenadora-pedagoga me tendrían que haber convalidado con la máxima categoria. A parte de eso, ya tenía convalidado el título de máxima categoría con la Asociación de Profesionales del Baile Deportivo. Ellos mismos, en una carta, cuando informaron sobre las convalidaciones de titulaciones, dijeron que las titulaciones máximas de profesionales se convalidarían con la titulación máxima de la Federación, que es de nivel amateur.
Usted dijo que eso no podia ser. No lo aceptó.
Les respondí por mail y les dije que no estaba de acuerdo. Me dieron un número de cuenta para hacer el ingreso de la convalidación, porque se tenía que pagar por cada convalidación. Me negué otra vez. Empezó la nueva temporada y nos enviaron una carta diciendo que no podríamos presentar a nuestras parejas a la competición si no teníamos las convalidaciones de la Federación Española. No les hice el ingreso de la categoria B y pocos días después me llamó Vicens Torremadé, de una escuela de Barcelona, para comunicarme que Vañó quería hablar conmigo en privado, sobre la convalidación.
¿En una reunión privada?
Sí, privada y en la escuela de Vicens Torremadé, cuando la hubiésemos podido hacer en la sede de la Federación, en Barcelona.
No la citó en la sede de la Federación, entonces.
No. Me hubiese podido decir que fuera a la sede de la Federación o decirme que tenía dudas sobre alguna documentación, para que se la llevara.

¿No le pidió ningún documento?
Ninguno. El título ya lo tenía que tener en sus archivos, porque precisamente, con este título me permitieron hacer todos los examenes de juez. Sinó no me lo hubieran permitido. Los hice con el anterior presidente de la Federación, Carlos Freitag, que después fue presidente de la Federación Internacional. Me reconoció el título y me permitió hacer el examen de juez. Pero Vañó no me pidió nada, solo que fuera a hablar.
I en la conversación, ¿él qué le dijo?
Estuvimos hablando durante bastante rato e intento recordar la conversación. Fue una conversación totalmente sin sentido, porque estuvimos mucho tiempo sin hablar de la titulación. Cuando me recibió, fue un ataque psicológico. Me hizo sentir mal porque me dijo que tenía que ser más amable con la gente, saludar por los pasillos, y también que siempre traía problemas. ¿Pero qué problemas? Me dijo que preguntaba mucho. Pero preguntar, pedir explicaciones, ¿genera problemas? Me explicó que en este país no era así, que aquí existe una mentalidad diferente, que se tiene que cerrar la boca, hacer lo que te dicen y no hablar demasiado.
Y usted estaba acostumada a, si hay dudas, ¿preguntarlas?
Exacto. Es lo más normal. Y así fue con Carlos Freitag. Si tenías cualquier duda a nivel de competición deportiva, podías hablarlo con él y preguntar. Era lo normal. Pero eso, por lo que ahora entiendo, era para que no hablara, porque nadie tenía que saber nada de lo que pasa dentro de la Federación. Y el entrante, el primer plato, fue así, diciéndome que tenía que estar callada.
Y entonces, ¿con el tema del título?
Empezamos a hablar del título porque no avanzábamos. Envié muchos mails a la Federación con las leyes de la Unión Europea, que dicen que las titulaciones se convalidan automáticamente. Él me escuchó y me dijo algo muy raro: ‘Yo conozco esta ley porque yo mismo estuve cuando se aprobó’. Pero, dónde? En Bruselas? Me descolocó. Entonces dijo ‘si yo quiero, puedo no convalidarte la titulación’. Me chocó.
¿Y esto qué significa?
¿Como lo puedo entencer yo esto? Hablamos en una mesa, el uno delante del otro. Otra vez, yo intenté hablar de leyes. ‘Leyes son leyes, pero…’. Me quedé descolocada, porque no esperaba una conversación así.
Él tenía la sartén por el mango.
Sí, exacto. Quiso demostrar que él controlaba la situación. Pero yo estas cosas no las acepto, no las puedo entencer. ‘Si yo quiero…’.
Porque es una normativa oficial, ¿no?
Sí, claro.
¿Finalmente le convalidó el título?
Al final hablamos de la convalidación y de otras cosas que no tenían ningún sentido. Después dijo, de acuerdo, ‘enconces yo te convalido’.
¿Él?
Sí, él. ‘Yo te convalidaré las titulaciones A de estándar y A de latinos’. Bien, es lo que tenía que hacer. Entonces me dijo, ‘¿ahora estás contenta?’. Y le dije que sí, claro. Se sentó hacia atrás, hizo una pausa, puso los ojos de manera extraña, que parecía que iba a llorar y dijo ‘yo no’. Me quedé descolocada, ¿qué había hecho mal? Pero bien, él es una persona que muchas veces te hace sentir mal. ¿Por qué no estaba contento? ‘Pensaba que podríamos tener alguna cosa más’, me dijo. ‘Alguna cosa más como amigos’. Bien, ya somos amigos, le dije.

Choca bastante. Pero, entonces, ¿como actuó usted? ¿Qué le dijo?
Sentí vergüenza. Son unas preguntas que nunca esperas de una persona que te convoca a una cita oficial. Y menos del presidente. Muy extraño. No esperas una actitud tan extraña, las preguntas o la prepotencia. ‘Yo te convalido, pero podría no convalidarte’ o ‘podríamos tener algo’. Te empiezas a sentir mal.
¿Por qué se sintió mal?
Es psicológico. Pensé que había hecho algo mal, me hizo sentir esto, como si hubiera actuado mal en algún momento. Como si fuera una desagradecida. Después, cuando lo revisas todo, por lógica no hubiera tenido ni que ir a la cita. Si tienes dudas, me pides que mande papeles. Pero me hizo sentir mal.
¿Le consta que sucedido hechos similares con otras chicas o chicos?
Sí, me han explicado no una vez, sino varias. Durante la competición y algunos entrenadores. Es difícil de creer, pero entiendo que sí, que puede ser porque ya lo ha hecho, yo lo viví. A parte de eso, tuve otro año con unas represiones muy grandes, com cuando hice la solicitud de juez internacional. Hice tres o cuatro solicitudes, todas denegadas por una persona que no tiene nada que ver con el Comité de Jueces, Siscu Pérez. Después ya fui a hablar con Araceli Castaño. Me dijo que me responderían y no lo hicieron. Se lo envié por escrito y nunca me respondió. Envié un burofax y pregunté al Comité de Jueces si lo habían recibido. Me confirmaron que nunca les habían pasado mis solicitudes y que esto lo decidía Luís Vañó, directamente. ‘Nunca decidimos’.
Entonces, ¿para qué sirve el Comité de Jueces?
Para el organigrama, para presentarlo al Consejo Superior de Deportes. Ellos tienen que presentar un organigrama con cargos. Si entras en el organigrama, encontrarás las mismas personas con muchos cargos, todos próximos a Luís Vañó. Supongo que estas dos personas no deberían ser próximas a Vañó y él no les traspasaba las solicitudes. Las recibía y él decidía qué hacer.
En su caso, ¿tiene previsto denunciarlo a través de la justicia?
Sí, ya estuve en los Mossos. Fui a hacer una denuncia porque me siento perseguida, no sé si es la palabra correcta. Fui a hacer una denuncia por cohecho, no sé las palabras correctas, porque siento que si no hacer eso que quiere Vañó te puede intentar frenar en muchos sitios, no permitiéndote avanzar como profesional. Fui a los Mossos para hacer la denuncia y me recomendaron que consultada con un abogado para presentarlo bien, por escrito, porque fui sola.
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La denuncia de Edita Balcaityte fue presentada ante la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Sarrià-Sant Gervasi el día 25 de julio de 2017. Este mismo viernes, El Món se ha puesto en contacto con el presidente de la Federación Española de Baile Deportivo, Luís Vañó, para contrastar las informaciones expuestas por la entrenadora lituana y extraer su versión. El dirigente ha condicionado su declaración al hecho que este periódico cese en la publicación de informaciones sobre la FEBD.
La denuncia se puede consultar haciendo click en la imagen:
