Luís Vañó, un Villar en la Federación Española de Baile Deportivo (1)

El presidente de la FEBD habría aprovechado su cargo para cometer varias irregularidades y para establecer tratos de favor para mantenerse en el cargo durante 11 años

La Federación Española de Baile Deportivo (FEBD) forma parte de una manera de trabajar característica de varias instituciones deportivas estatales. Algunas de ellas siguen funcionando y haciendo girar la rueda movidas por los tratos de favor, por la compra de voluntades y por aquella división entre buenos y malos que ayuda a sus dirigentes a mantenerse en el poder de manera prácticamente ilimitada. Uno de estos dirigentes es Luís Vañó, presidente de la FEBD desde su creación, en el año 2011, y también presidente de la asociación y agrupación predecesoras de la misma federación desde 2006. Acumula 11 años en el poder y el mismo tiempo que hace de él un uso abusivo.

Una investigación llevada a cabo por El Món destapa toda una serie de irregularidades económicas y deportivas perpetradas por el valenciano Luís Vañó al frente de la Federación Española de Baile Deportivo y que le han permitido mantenerse, durante más de diez años, como presidente del organismo federativo a base de consolidar una estructura de poder plagada de relaciones interesadas, de favores y de manipulaciones, por las cuáles varios deportistas de élite han abandonado la organización para ir a competir fuera de las fronteras del Estado.

 

El primer capítulo concreta y pone el foco en las anomalías financieras que han acabado con la concesión de un plan de saneamiento por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD). Anomalías como usar indebidamente la tarjeta VISA del ente y apropiarse de miles de euros de manera injustificada, unos hechos que han empujado a un grupo de personas vinculadas con el baile deportivo, sobre todo en Catalunya y Baleares, a personarse ante el CSD y la Fiscalía Anticorrupción de Barcelona para denunciar a Luís Vañó por cuatro presuntos delitos: apropiación indebida, falsedad documental, malversación de fondos públicos y un delito societario.

Dos conversaciones telefónicas entre los entonces vicepresidente económico Santiago Sainz -ahora dimitido- y vicepresidente profesional Luis Delgado, a las que ha tenido acceso este periódico, revelan una situación de alto riesgo incurrida por la misma Federación durante el año 2011. Luís Vañó se habría apropiado, de manera ilegítima, de 32.000 euros correspondientes al seguro de los deportistas, dejando sin este servicio a las parejas de baile durante la temporada 2010-11 y utilizando dicha candidad para interés personal.

 

 

Luis Delgado: Porque, a ver. ¿El seguro de Mapfre del año que viene cuando se empieza a pagar? Porque si ahora has pagado tú la que él había dejado en blanco del año pasado, el de este año se pagará ya, ¿no?

Santiago Sainz: Hombre, claro, en teoría se tendría que pagar. Ahora estoy negociando para ver qué precios tenemos. Lo pagaremos trimestralmente.

Luis Delgado: Entonces, ¿cuánto tiempo ha estado el seguro en blanco?

Santiago Sainz: Pues, fíjate. Si se pagó hace un mes, no sé si llega, ha estado en el aire toda la temporada y hasta julio. E incluso la primera competición de septiembre, de Valery, en el aire. Nueve meses en el aire.

Luis Delgado: Y tú, ahora mismo, el dinero que has sacado de la AEBD, ¿en concepto de qué lo justificas?

Santiago Sainz: Claro, es complicado.

Luis Delgado: Para pagar el seguro del año pasado has tenido que sacar 32.000 euros de la AEBD. Entonces, ¿eso como lo puedes enjuagar? Porque si Luís no ha devuelto nada, ni lo va a devolver de momento…espero que lo devuelva.

Santiago Sainz: Hombre, tiene que poner algo. Si él pone, imagínate que pone 10 o 15.000 euros, pues eso, contablemente, claro, lo finiquitaré.

Luis Delgado: ¿Pero él sabe que este dinero lo tiene que devolver?

Santiago Sainz: Hombre, supongo que lo sabrá. No creo que piense que, claro, joder…

Luis Delgado: Y no hablemos de la comisión de los 3.000 euros! Esta comisión se la ha puesto en el bolsillo, de acuerdo. ¿Pero los 32.000 euros dónde están? Si no se han pagado y los has cobrado. Esto es jodido, ¡eh!

Santiago Sainz: Otra cosa igual, esto de la comisión. Ya se lo dije. Esto tiene que cambiar, no puede tener el mismo corredor, se tendrá que poner de corredor a quién sea y que esto revierta en la Federación, como tiene que ser.

 

En dichas conversaciones, además, se detalla el supuesto uso indebido de la tarjeta de crédito correspondiente a la Asociación Española de Baile Deportivo y de Competición (AEBDC), asociación previa a la Agrupación Española de Baile Deportivo y predecesora de la FEBD, también presididas ambas por Luís Vañó, para un empleo exclusivamente privado.

 

 

Luis Delgado: ¿Ya le has quitado la tarjeta?

Santiago Sainz: No, no. No tiene la tarjeta ya. Tiene la tarjeta de la AEBDC, pero esa ya no funciona porque está sin saldo.

Luis Delgado: Si ahora ya no puede toquetear lo que toqueteaba, por eso estará nervioso.

Santiago Sainz: Escúchame. Me llamó el director de la oficina. ‘Escuche, claro, que aquí hay un saldo pendiente de la tarjeta’. Eso lo tiene que hablar con Luís, a mi no me cuente historias.

Luis Delgado: Pero, para sacar de allí 50 o 60.000 euros y que se pierdan, se tiene que tirar mucho.

Santiago Sainz: Él ha gastado muchísimo en cosas que, yo qué se, sin control de nada, ¿sabes?

Luis Delgado: Con qué cara el presidente se puede dirigir a nadie si tiene un agujero de un montón de miles de euros.

Santiago Sainz: No tiene fuerza moral. Como le digo yo, qué fuerza moral tengo yo para decirle a mi hijo adolescente que no beba si llego a casa borracho todavía.

Luis Delgado: Esto es lo que le pasa a él.

Luis Delgado: Pero, que tú tengas contabilizado, Luís tiene unos 10, 12 o 15.000 euros por un lado y los otros 32.000 por el otro. 

Santiago Sainz: Y alguna cosa que no estará, porque esta chica la contabilidad no la lleva al día, no la puede llevar. Pero hay un agujero gordo, gordo. Ya lo verás. 

Luis Delgado: O sea, aquí hay, por lo que veo, unos 50.000 euros que no se sabe dónde están.

Santiago Sainz: Com mínimo, puede que sean unos 60.000, ¿sabes?

Luis Delgado: O sea, el Luís este, con los 50.000 euros no es que haya cenado. Es que se ha pagado más de una cena, ¿no?

Santiago Sainz: ¡Es que ha vivido con eso! ¡Joder! ¿Sabes?

Luis Delgado: Ha vivido, ha cambiado el coche, ha pagado hipotecas y ha impresionado los amigos con Moët Chandon, por lo que veo, ¿no?

 

En declaraciones a El Món, Santiago Sainz niega que Luís Vañó se apropiara de los 32.000 euros y subraya que “las grabaciones están sacadas de contexto y hay más dónde se dice lo contrario”, pese a que no niega la realidad de su contenido: “Ni confirmo, ni desmiento lo que se habla en las conversaciones. Pero sí digo que son antiguas y sacadas de contexto. En otras se explica que las cosas no son así, pero no han salido. Desconozco por qué”. Sainz quiere, además, desmentir la apropiación indebida del presidente Vañó y justifica un retraso en el pago del seguro: “El seguro se pagó más tarde, pero no nos quedamos sin cobertura. ¿Es un fraude pagar tarde? Pedimos a la compañá si podíamos aguantar un tiempo y aceptaron, entonces teníamos problemas de tesorería que ahora no vienen al caso”. En lo que se refiere al uso de la tarjeta, el exvicepresidente económico admite que “hubo gastos sin justificar”, pese a que no da detalles. “Si en un juzgado se tienen que dar explicaciones, ya las daremos”, dice. Sainz afirma tener “muchas cosas por explicar”, pero considera inadecuado hacerlo a través de los medios de comunicación. “No es el momento. Si tengo que hablar, hablaré, pero en sede judicial o delante del CSD. Lo que me pediría el cuerpo sería desenmascarar ciertas situaciones que no quiero definir”, espeta.

 

Luis Delgado actualmente está inhabilitado durante dos años por el juez único de la FEBD, Cristian Zarroca. Pese a eso, hasta esta inhabilitación, el vicepresidente profesional había sido la mano derecha de Luís Vañó y uno de los personajes con un conocimiento más minucioso del funcionamiento interno de la federación. Formó parte de la estructura diseñada por el presidente y fue un actor más de todo el montaje. Pero una carta ofensiva, acusando a Vañó de “ladrón”, le apartó completamente de sus funciones. Ahora, Delgado ha aceptado hacer público todo el entramado. “No le gustó que le retirasen la tarjeta, pero lo acabó viendo bien”, explica para El Món“Es muy hábil y se ganó al tesorero, a quién situó de presidente de la Federación Aragonesa. Hacía competiciones, bailaba y ganaba. Vañó trasladó la sede social de la FEBD a la escuela del tesorero, en Zaragoza, y el dinero aportado por el CSD sirvió para arreglar la escuela del mismo Sainz. Cuando pasó eso, Sainz ya dejó de hablar del dinero”.

 

Luís Vañó no ha devuelto, según Delgado, los más de 60.000 euros a la Federación. “No lo ha devuelto, pero el tesorero lo ha arreglado. Si la salida de dinero ya no se controló, imagínate la entrada de 32.000 euros sin ninguna razón. A mi me consta que el dinero no lo ha devuelto nunca, en palabras del mismo tesorero”.

 

Negocio con el escrutinio

 

El presidente de la FEBD, además, hace negocio con el escrutinio de las puntuaciones en las diferentes competiciones estatales e internacionales de baile deportivo. Su amigo y presidente de la Federación Valenciana de Baile Deportivo, Juan Antonio Martínez Martínez, tiene relación directa con la empresa Servicios de Escrutinio Deportivo C.B., responsable de realizar los escrutinios oficiales de la gran mayoría de torneos dirigido por el mismo Martínez Martínez, com el de Manises o Riba-roja del Túria, entre otros. Es decir, el director de la competición contrata una empresa con un vínculo estrecho, tal y como demuestran los documentos adjuntos.

 

Pero en Oporto, dónde también se han realizado pruebas con puntuación para el campeonato español, Luís Vañó se ha llevado varios centenares de euros como responsables del escrutinio. Los documentos aportados por este periódico (correos electrónicos y una ficha de pago) demuestran que el presidente de la FEBD cobró, el 29 de julio de 2013, 1.164,30 euros correspondientes al escrutinio de la competición (800 euros) y a los gastos de viaje (364,30 euros). “Luís Vañó se ofrecía para hacer el escrutinio y nosotros le contratábamos”, explica para El Món Luis Gonzaga de Oliveira, profesor del Clube de Dança de Salão do Porto y fundador de la Federación Portuguesa de Baile Deportivo. “Venía como director de la competición y también como responsable del escrutinio”, manifiesta. Además, Gonzaga detalla un hecho destacable: “Le pagábamos en cash y personalmente. No había transferencia y tampoco nos hacía ninguna factura. No sabemos si el dinero era para él o para la Federación, pero la forma como lo pagábamos indicaba que era para él personalmente.”

 

Jesús Rubio, director de la Escola de Ball Swing de Manresa y exdirectivo de la misma FEBD, también confirma el provecho económico obtenido por el presidente con el negocio del escrutinio. “Yo lo he vivido y lo puedo testificar. En Constantí, hace un par o tres de años, hice de juez y Luís Vañó hizo el escrutinio. Todos sabemos que los socios del escrutinio son el presidente de la valenciana y el presidente de la española. Durante todos estos años han hecho la mayoría de escrutinios”, ha reafirmado en declaraciones a El Món.

 

Los ingresos de taquilla, una cuestión oscura

 

Durante los últimos años, Luís Vañó ha encontrado en los ejecutivos de la Federación Española de Baile Deportivo unos buenos aliados para llevar a cabo sus pequeños proyectos sin ningún tipo de oposición. Otra prueba de esta impunidad en la gestión es la administración de los ingresos generados en la taquilla en diferentes competiciones. Según varios destimonios, entre los cuáles se encuentra Jesús Curto, organizador del Trofeu Ciutat de Sant Cugat, el presidente de la FEBD ha escondido los beneficios reales de algunos eventos, como los del mismo Trofeu Ciutat de Sant Cugat del 2014, dónde se declararon oficialmente 6.000 euros de pérdidas después de llevarse toda la taquilla sin ningún control. “Se quedaron con todo, ingresos de participantes y del público”, explica Curto, “y eso que teníamos un acuerdo previo por el cuál todos tendríamos un beneficio”. “Se inventaron las pulseras de diferentes colores para clasificar los pases por días o por VIPs, pero no había nin numeración, ni control. El primer día, cuando fuimos a hacer los números, llegó Araceli Castaño, mano derecha de Vañó, y se llevó todo el dinero de taquilla. ‘No te preocupes, ya cuadraremos nosotros la caja’, me dijeron”.

 

Al final de la competición, Curto pidió los números de la organización del torneo, pero se encontró con una desagradable sorpresa: “Me dijeron que había ido muy mal, que se había colado mucha gente y que se había perdido mucho dinero de las entradas. Pedí las cuentas por correo, pero obtuve el silencio por respuesta. Posteriormente, me enteré que para la competición de Sant Cugat se declararon 6.000 euros de pérdidas. Entré en cólera, porque no me habían enseñado los números, y no me creí que fueran reales. No me cuadró nada”.

 

De hecho, Jesús Curto remarca el envío de varias cartas desde el Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès y dirigidas a la Federación Española de Baile Deportivo reclamando el pago de los gastos ordinarios de la competición. “Gastos había, pero ellos no pagaron ni su parte al Ayuntamiento por el alquiler del pavellón, el personal y los servicios”.

 

El exvicepresidente de la FEBD Luis Delgado añade que las competiciones celebradas en Bilbao, Elche y Deltebre (esta última con él como director) también finalizaron con pérdidas y con la recogida de dinero de la taquilla sin control. “Yo vi con mis propios ojos como Luís Vañó se llevaba todo el dinero de la taquilla, mucho dinero, y después declaraba pérdidas”, manifiesta.

Més informació

Nou comentari