El Barça de balonmano vuelve a ser el rey de Europa. El equipo de Carlos Ortega ha conquistado este domingo su decimotercera EHF Champions League después de derrotar al Füchse Berlin en la gran final disputada en el Lanxess Arena de Colonia. Los azulgranas han completado un fin de semana perfecto en la Final Four y han recuperado el trono continental tras una actuación de gran madurez ante el campeón alemán. La victoria consolida aún más la hegemonía europea de una sección que continúa ampliando su leyenda. Ningún otro club del continente acumula tantos títulos como el Barça, que ha vuelto a demostrar por qué es la gran referencia del balonmano mundial. Enfrente tenía un rival especialmente peligroso. El Füchse Berlin llegaba a la final tras eliminar al Magdeburg y con la confianza de un equipo que aspiraba a levantar la primera Champions de su historia.
Los alemanes, liderados por la estrella danesa Mathias Gidsel, intentaron imponer un ritmo muy alto desde los primeros minutos. Aun así, el Barça respondió con una defensa muy sólida y con una gran eficacia en ataque para mantener siempre el control del marcador. Los hombres de Carlos Ortega supieron gestionar los momentos de máxima presión y mostraron una serenidad propia de los equipos acostumbrados a disputar este tipo de partidos. La experiencia acumulada en las grandes citas europeas terminó marcando diferencias. Cuando el Füchse Berlin intentó acercarse en el marcador, los azulgranas siempre encontraron una respuesta inmediata. Las intervenciones de Nielsen con paradas decisivas, la solidez defensiva y la precisión ofensiva permitieron al Barça llegar a los minutos decisivos con ventaja y sin perder nunca la iniciativa.

Una generación que continúa haciendo historia
La clasificación para la final ya había sido una demostración de fuerza tras superar al Aalborg en las semifinales. Pero el gran objetivo era recuperar la corona europea y los azulgranas no dejaron escapar la oportunidad. Este título también tiene un componente emocional especial. Varios jugadores afrontaban su última participación con la camiseta azulgrana en una Final Four, como el capitán Dika Mem, y pudieron despedirse de la mejor manera posible: levantando el trofeo más prestigioso del balonmano continental. La decimotercera Champions llega, además, tras una temporada casi perfecta. El Barça ha dominado con autoridad las competiciones domésticas y ha vuelto a exhibir su superioridad en Europa, donde ha superado a algunos de los rivales más potentes del continente para llegar hasta el título.
